La rectora defiende la sanción al profesor investigado por acoso

  • Aranda alega que "más no se puede hacer" al demostrarse únicamente conducta no apropiada

  • Las dos partes pueden recurrir

La sanción impuesta por la Universidad de Granada (UGR) a un profesor por "conducta no apropiada" con una alumna centró el tramo final del turno de intervenciones ayer en el claustro universitario en el que el Defensor Universitario presentó su memoria anual. La rectora, Pilar Aranda, defendió que se le impuso "la máxima" sanción al docente, 90 días de empleo y sueldo, al demostrarse en el procedimiento abierto por la Universidad tras cerrarse la vía penal que había existido esa "conducta no apropiada".

El caso se remonta a diciembre de 2015, cuando una estudiante de la UGR acudió al Defensor Universitario para denunciar un supuesto caso de acoso. El asunto se derivó a la vía penal, que se cerró con la absolución del docente investigado, tal y como recordó ayer la rectora. Tras la absolución, la Universidad retomó el caso y se nombró a un instructor. Aranda señaló que este instructor "emitió un informe en el que se demuestra esa conducta no apropiada". Sin embargo, "no demuestra acoso". Con las conclusiones del proceso, la rectora impuso la sanción, la más alta que se recoge en el reglamento, dada la "situación muy grave" que se había producido. "Más no se puede hacer".

La explicación dada por la rectora vino tras la intervención de dos estudiantes de la Universidad de Granada, una del Frente de Estudiantes y otra de la Delegación General de Estudiantes (DGE). La primera arguyó que la sanción "es muy laxa" y pidió que la Universidad de Granada "debe tener un papel más fuerte y contundente". La intervención de la representante del Frente de Estudiantes fue contestada por el defensor universitario, Antonio Ángel Ruiz Rodríguez, que alegó que "ha funcionado todo de una manera razonable" en relación a los pasos dados durante el procedimiento. La representante de la DGE interpeló a la rectora también abundó en que la sanción es "bastante pequeña".

Sobre el caso, el defensor señaló que todavía no está cerrado, por cuanto que "cualquiera de las dos partes puede recurrir" por la vía contencioso administrativa y que por lo tanto el proceso "no está cerrado". Fuentes del Rectorado indicaron que desconocen si el profesor sancionado por conducta inapropiada ha recurrido la sanción, aunque señalaron que está en plazo de hacerlo.

Sobre su actuación en el procedimiento, el defensor universitario alegó que "me siento satisfecho porque esa persona ha sido atendida" y destacó que la alumna recurrió a este servicio en varias ocasiones para solventar "problemas anexos" a su denuncia.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios