La reforma de Santa Adela avanza con el derribo de tres pisos y el recelo vecinal

  • El proyecto, que cuenta con una inversión de 20 millones de euros, supondrá la creación de cuatro nuevos bloques con 257 viviendas, que podrán ser entregadas en el plazo de dos años

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"El mayor y mejor proyecto de rehabilitación de un barrio de España", según el alcalde de Granada, José Torres Hurtado, continúa su camino.

Tras la entrega el pasado mes de octubre de las 149 nuevas viviendas de la primera fase del Plan Especial de Reforma de Santa Adela (en el Zaidín), ayer se acometió la demolición de los bloques afectados por el segundo proyecto, que cuenta con una inversión de 20 millones de euros.

En concreto, Excavaciones Megías e hijos -la empresa adjudicataria del derribo- inició la demolición de tres de los seis bloques incluidos en la segunda fase. No obstante, Torres Hurtado anunció que el derribo del resto de bloques estará finalizada el próximo mes de febrero.

Como consecuencia de las obras, 184 familias serán realojadas "usando los nuevos pisos y buscando otros en alquiler", según aseguró el primer edil, para lo que recibirán una subvención de 450 euros mensuales.

Además, Torres Hurtado adelantó que "ya se ha sacado a licitación las obras de urbanización y edificación para que no haya interrupción entre el fin de la demolición y el inicio de la construcción", por lo que Emuvyssa, la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo- espera que en el plazo de dos años se concluya la segunda fase, que contará con 257 nuevas viviendas repartidas en cuatro edificios.

Pese a que el plan especial dotará de nuevos hogares a los vecinos de uno de los barrios más antiguos y deteriorados del Zaidín, los propietarios -que presenciaron junto a las autoridades locales la demolición- mostraron su recelo ante las obras, sobre todo tras los problemas que se han registrado en los bloques de la primera fase. "En los pisos nuevos se han reventado varias veces los botes sifónicos y hay humedades", explicó Rosario Rodríguez, una de las propietarias afectadas.

El desembolso de cuantías cercanas a los 6.000 euros por los nuevos pisos también ha despertado cierto malestar entre los residentes de Santa Adela. "Nosotros teníamos nuestras casas ya pagadas y reformadas y ahora tenemos que volver a dar dinero por ellas", aseguró otro de los propietarios, Juan Manuel Muñoz.

Asimismo, los vecinos critican que los pisos nuevos son más pequeños y peor distribuidos. "Nos dan viviendas con dos habitaciones cuando antes teníamos tres, no hay patinillo y el baño no tiene ventanas", alegó Rosario Rodríguez, otra de las afectadas.

No obstante, otros vecinos, como Dolores Arbea, se encuentran "muy contentos" de poder disfrutar de nuevos hogares.

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