El rey del bulevar, el buchón granadino

  • La raza de paloma autóctona de la provincia genera expectación en todo el ámbito internacional

El buchón ladrón, así le llamaban durante la Guerra Civil a la que se ha convertido en la raza granadina de palomas más admirada dentro y fuera de las fronteras españolas. No se trata de las que sobrevuelan plazas y parques, ni de las mensajeras, ni de las de pica que participan en competiciones deportivas, ni siquiera las lustrosas que se exponen en concursos de belleza europeos. Se trata del buchón granadino, el fiel reflejo de la nobleza de una especie autóctona de la provincia.

La cría de palomas, la colombicultura, es una afición de toda la vida. Pero no es hasta finales de los años 70, concretamente en 1977, cuando el criador Antonio Peñuela le pone nombre y medidas a la raza granadina, animado por su amigo Rafael Yuste, que ya había hecho un estándar para Sevilla. Sentados en el bar Las Delicias, Peñuela y otros dos aficionados, Miguel Díaz y Plácido Molina (con 88 años está considerado el criador más antiguo y, por tanto, el abuelo de la raza) establecieron los cánones del principio de una gran familia. Gran cuadro de cabeza, buche prominente y descolgado, ojo vivaz enmarcado por un ribete de intenso color rojo, y un pico engatillado con tres berrugas en la base son las características morfológicas definitorias de esta raza, que es descendiente del buchón valenciano y del quebrao de Murcia.

"Este no es un palomo de fantasía. Nosotros valoramos que tenga un vuelo bonito y su estilo para arrullar a la paloma", explica José Antonio Moya, miembro de la directiva del Club Internacional del Buchón Granadino (CIBG). "Es un aspecto esencial a tener en cuenta en un palomo y se estaba perdiendo. Nosotros intentamos recuperarlo enjuiciando su carácter en nuestros concursos". La postura del ángel, con las alas desplegadas en forma de 'v', el cuello levantado y la cola punteada hacia arriba es la posición que adopta el buchón en un vuelo pausado y elegante. A este acto natural, hipnótico por la belleza de los ejemplares, se le une el arrullo y el cortejo de la paloma en el voladero, jaula donde el palomo deja ver su carácter además de sus cualidades físicas.

Actualmente, el 90% de los criadores de la provincia se decantan por esta clase de paloma. La colombicultura es para todo aquel que disfrute con estas aves, pero está sujeta a una serie de condiciones y de permisos. En el CIBG se facilita a los asociados anillas y un libro de registro para identificar a los ejemplares de cada criador, y con el apoyo conjunto de la Junta de Andalucía y la Diputación editan una revista en la que hacen saber la historia, los malos cruces entre razas, la morfología, la medicina preventiva y la opinión de expertos sobre el buchón granadino. Es un arte pero que exige responsabilidad.

La cría de esta raza autóctona no es fácil, al año se consiguen 15 o 20 pichones como mucho. Dos huevos en cada nidada, que a los 18 días de ser empollados por palomas nodrizas eclosionan. "Pero algunos no logran romper el cascarón y muchas veces al intentar ayudarles también les perjudicas", explica Moya. El periodo natural de cría incluye los meses de marzo, abril y junio, en el verano mudan las plumas y para finales de año pichones y buchones adultos están listos para presentarse a los concursos.

El club integrado en la Asociación Nacional de Criadores del Palomo Buchón Granadino nació en el año 2005 gracias a la iniciativa de Juan Cándido Sánchez, que hasta hace unos años fue su presidente. Ahora 200 criadores repartidos por la geografía nacional y la de otros países velan por la pureza de la raza de esta paloma autóctona granadina e intentan transmitir el conocimiento y la afición a la colombicultura. La próxima concentración del CIBG, la cuarta, tendrá lugar en el municipio de Las Gabias. "Nos juntamos principalmente los asociados pero también vienen criadores de fuera y curiosos interesados en conocer la colombicultura y en concreto al buchón granadino", afirma el criador Juan Manuel Cenit, que adelanta que presentará unos cuatro ejemplares a concurso.

La paloma, mitológicamente considerada la reencarnación de la diosa Venus, es para muchos una especie con historia, un objeto de arte, y un antes y un después en la colombicultura en el caso del buchón granadino, el rey del bulevar.

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