El mapa de ruidos debe implicar la lucha contra la contaminación sonora

  • Los datos que arroja el estudio serán útiles si las entidades públicas adoptan medidas para reducir los niveles acústicos

Tras la reciente presentación por el Ayuntamiento de Granada del mapa de ruidos de la ciudad -elaborado por la Universidad de Granada-, colectivos implicados en la lucha contra la contaminación acústica exigen a las instituciones públicas que adopten las medidas oportunas para mejorar la situación de los ciudadanos.

"Es un problema de gran envergadura que hay que atacar por varias vías y requiere la colaboración de distintas administraciones públicas", según aconsejó el investigador principal del estudio y profesor del Departamento de Física Aplicada de la UGR, Diego Pablo Ruiz, durante el programa Granada Debate, organizado por Localia TV y Granada Hoy. Asimismo, Ruiz matizó que, dado que el factor principal del nivel de contaminación acústica es el tráfico, la estrategia de intervención debería ir dirigida a reducir el impacto de la circulación en los niveles de ruido, lo que conllevaría a su vez una disminución de la contaminación atmosférica.

No obstante, no todos los participantes en el foro se mostraron esperanzados en una actuación municipal, como el presidente de la Asociación Granada contra el ruido, Francisco Morales, quien resaltó que el Ayuntamiento no adopta medidas contra las motocicletas con escapes abiertos, uno de los focos acústicos más contaminantes de la ciudad.

"No estamos concienciados en la contaminación acústica cuando hasta el propio Ayuntamiento no actúa en la reducción del ruido de sus propios vehículos municipales, como los de recogida de basura o los autobuses urbanos", según puntualizó el jefe de informativos, Agustín Martínez.

Por ello, el portavoz de Los Verdes, Mario Ortega, insistió en la necesidad de que el informe cumpla con todos los pasos administrativos formales (fase de alegaciones, ratificación por la Junta y presentación al Gobierno estatal y a la Unión Europea), para que el estudio "adquiera la fuerza suficiente para mejorar la calidad de vida de los granadinos".

Ahora bien, es fundamental la concienciación ciudadana para reducir los niveles acústicos, según indicó el Adjunto al director de Granada Hoy, Alejandro V. García. "El problema es que aunque los policías inmovilicen las motocicletas, sus dueños vuelven a cambiarles el tubo de escape en cuanto pueden", explicó el secretario de la Asociación de Vecinos Sagrario-Centro, Antonio Luis Sánchez, que vive en una de las zonas más afectadas por el ruido.

En este sentido, el investigador del estudio destacó que los resultados del mapa de ruidos representan la media recogida durante un año en miles de puntos de la ciudad, por lo que no refleja las estridencias puntuales que pudieran darse. De ahí que el representante del partido ecologista asegurara que en determinadas zonas y días sí se rebasan los niveles permitidos por la Unión Europea, aunque el informe revele que Granada se encuentra en una situación similar a otras ciudades de sus dimensiones y dentro de los límites legales.

Informe de la UGR. Análisis de resultados

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