Granada

La solución está en la Edad Media

  • Un grupo de investigación encuentra claves para resolver problemas actuales en imágenes del siglo XIII

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¿Podrían unos dibujos antiguos ayudar a entender fenómenos de hoy? ¿Puede estar escondida en documentos medievales la respuesta a conflictos sociales actuales? Así lo demuestra el trabajo del grupo de investigación del que es responsable el profesor de la UGR Antonio Rubio Flores. Su proyecto, que ha sido subvencionaldo por el Plan Andaluz de investigación y cuyos resultados se han visto plasmados en varios documentales, intenta desenmarañar la información que ofrecen imágenes y documentos del siglo XIII y buscar en ellos una utilidad actual.

De hecho, algunas de las conclusiones de este equipo se expusieron en un congreso sobre sociocrítica celebrado en Montpelier (Francia), donde se analizaba el conflicto social surgido en 2005 en los suburbios franceses, que se saldó con la quema de miles de coches y otros actos vandálicos. En este caso, fue la llamada Documentación de Burgos la que aportó algunas claves para entender el fenómeno que se estaba produciendo y la que demostró una vez más que la Historia se repite.

"Son unos documentos notariales del siglo XIII en los que se ven reflejados los movimientos de venta y compra y los flujos de inmigración que se establecieron en Burgos en la época", explica Rubio, que se ha dedicado a analizarlos con la ayuda de herramientas técnicas que facilitan la localización y cuantificación de las palabras. "Burgos era una zona tranquila y asentada. Comienzan a venir inmigrantes de otras zonas de Castilla cuando el campo empieza a despoblarse y la ciudad necesita trabajadores con cualificación. Por eso los primeros en llegar son los artesanos, los que conocían un oficio, y más adelante, también los agricultores se ven obligados a marcharse del campo. De esta forma se van creando círculos alrededor de la ciudad. Cuanto más lejos del centro, más tarde han llegado y peor es su situación", narra el profesor, que establece así el paralelismo con la situación en Francia.

"La segunda y tercera generación de inmigrantes no entiende por qué está en un cinturón tan alejado o por qué tendría que resignarse a eso. Se sienten franceses de pleno derecho. Sin embargo, no hay permeabilidad entre unas zonas y otras. Se les cierra el paso para acceder a otras profesiones. De ahí viene ese principio de subversión que se produjo", relata Rubio, que opina que tras lo ocurrido, la sensación que había en el país vecino era de "haber actuado lentamente y haber cometido errores que podrían haberse evitado". El gran fallo, a juicio del investigador, era la falta de comunicación entre los anillos, de permeabilidad, de poder pasar de uno a otro.

Lo cierto es que, salvando las diferencias, la forma en que se estableció la población inmigrante en torno a las urbes es similar en uno y otro caso, pero en Burgos no se produjo ninguna revolución porque existía una estructura social muy piramidal y se entendía que no se podía llegar a ser noble si no se tenía la sangre, pero sí se podía pasar de ser peón a maestro, por ejemplo. En resumen, para Rubio, «"esto puede ayudar a poner la tirita antes de que se genere la herida, porque se sabe dónde va a salir", explica. Sólo hay que saber aprender del pasado.

Su afán por buscar nuevas respuestas y hallazgos llevó también a estos investigadores a observar con lupa -y también con herramientas como el láser y las espectometrías- las imágenes de las Cantigas de Santa María. Si bien el texto había sido objeto de numerosos estudios, la parte gráfica no había sido tan tenida en cuenta por las investigaciones realizadas hasta el momento. " La imágen tiene su propia retórica, una significación, un sentido. Aporta al texto una segunda narración", explica Rubio.

Cinco documentales y un corto experimental, realizados con el apoyo de la Oficina de la Trasferencia de Resultados de Investigación (OTRI), ilustran algunas de las apreciaciones de sus estudios. Por ejemplo, uno de ellos muestra que el castillo representado en la narración del asedio de Capilla, un pueblo en la frontera entre Extremadura y Andalucía, es una reproducción completamente real, ya que coincide con los restos que aún quedan de esta construcción en el municipio. Así, gracias a la ilustración se puede hacer una reconstrucción en imágenes y saber con bastante exactitud cómo era el paisaje en aquella época.

De esta manera, indagando en las imágenes y en los documentos que han sobrevivido a los siglos, este grupo de investigación continúa buscando lo que la Edad Media tiene aún por enseñarnos, para conocer mejor la Historia o para viajar en el tiempo, pero también, y quizá sobre todo, para aprender de los errores y de los aciertos del pasado.

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