La tienda de complementos con más solera de Zacatín

En la calle Zacatín se esconde una tienda que, aunque en el día a día puede pasar desapercibida, en estas jornadas festivas adquiere un inusitado protagonismo. Y es que es inevitable no pararse a contemplar sus complementos si una quiere ir perfectamente ataviada al Real.

La tienda de Fernando Granado data de 1900. De generación en generación, esta familia de artesanos mantiene viva la tradición en flores y remates para el pelo, ya sea para vestir de gitana o para una boda o cualquier evento que requiera adornarse con estilo. Fernando Granado lleva trabajando en este emblemático lugar desde que era niño.

La tienda tiene el encanto de un local antiguo, se nota que para ellos el marketing no tiene razón de ser. Nunca han necesitado de artilugios para atraer a los clientes a un lugar donde la tradición manda, lo que les ha permitido mantenerse abiertos desde hace más de un siglo con una clientela fiel.

Las flores están realizadas en un taller (porque sus productos son de fabricación propia) en el que el propio dueño también hace sus creaciones, "Saco las ideas que me rondan la mente" explica Fernando, quien asegura que continuamente se le están ocurriendo fórmulas nuevas.

Trabajan con la tela porque, como dice Fernando, "el plástico es un fracaso", comenta, y añade que, sin embargo, "la tela se amolda, lo que permite que la flor se pueda cambiar de forma, más cerrada, más abierta". La variedad de colores es interminable, los lunares tradicionales también están a la orden del día. Recuerda que "hace muchos años la que se vestía de gitana se colocaba una flor y listo, ahora hay cada vez más complementos y variedad". También vende los pendientes, peinetas, pulseras y collares de bolas, los clásicos, de toda la vida, para quien todavía elige vestir "como siempre se ha vestido una flamenca", concluye.

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