La transferencia resiste y mejora resultados

  • La Universidad gana más dinero gracias a los proyectos que desarrolla pero caen las spin off

Edificio de Gran Vía donde la UGR tiene la sede del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia. Edificio de Gran Vía donde la UGR tiene la sede del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia.

Edificio de Gran Vía donde la UGR tiene la sede del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia. / maría de la cruz

Una de las asignaturas pendientes de las universidades es asegurar una financiación suficiente para cubrir sus necesidades. La Universidad de Granada sigue ese patrón de exigir tanto a la Administración regional como a la central una cantidad adecuada para cubrir todos los frentes de una institución casi cinco veces centenaria y que, en los últimos años, ha tenido que hacer malabares con las cuentas para evitar males mayores. Esa exigencia queda patente en cada una de las intervenciones del presidente del Consejo Social de la UGR, Gregorio Jiménez, que no duda en tocar la tecla de la reivindicación cuando se trata de hablar de dinero. Así lo expuso en la reciente presentación de las cuentas anuales de la UGR, referidas a la gestión de 2016 y que se saldaron con un déficit de más de ocho millones de euros. Es necesario asegurar que se cubren las necesidades, y para ello se exige desde la UGR un nuevo modelo de financiación, que tenga en cuenta cuestiones como el patrimonio que debe proteger la propia Universidad -cuenta con varios edificios catalogados como Bien de Interés Cultural- pero también los resultados.

Mientras se pergeña un nuevo modelo de financiación, la UGR mantiene otras líneas para buscar financiación. Una de ellas es la transferencia. Pese a la debacle sufrida por los proyectos de investigación a cuenta de los recortes de las Administraciones, la transferencia del conocimiento se mantiene e incluso mejora resultados. Así lo señala en documento titulado Investigación y Transferencia del Conocimiento en las Universidades Públicas Españolas, publicado recientemente por la Conferencia de Rectores (CRUE). En el informe, referido al ejercicio 2015, se señala que la situación ese año es muy similar a la del año anterior. Se está "lejos" de los niveles de 2010, indica la CRUE, que destaca el "incremento" en la contratación de I+D+i con empresas extranjeras "aunque el nacional sigue siendo el principal mercado de las universidades". En este terreno de la trasferencia, la Universidad de Granada obtuvo en 2015 por proyectos colaborativos 3,8 millones, cifra que mejora el dato de 2013 (2 millones). En cuanto a la contratación de I+D+i, baja ligeramente si se comparan los dos ejercicios, desde los 6,4 millones que aportó la empresa privada en 2013 a los 6,2 que se sumaron en 2015. También descendió el número de patentes prioritarias nacionales, de 23 a 21, aunque, por otro lado, repuntó el de las peticiones de protección internacional de patentes (extensiones PCT), de 18 a 19. Este número sitúa a la UGR como una de las cinco universidades españolas con mayor número de extensiones PCT. Con todo, los ingresos por licencia de los avances desarrollados en la Universidad de Granada pasaron de 11.000 euros en 2013 a los 19.708 en 2015, lo que supone un avance importante.

Otro indicador que se resintió fue el de la creación de spin off, que pasó a la mitad. Si en 2013 fueron doce las empresas que dieron el salto de la Universidad al mercado, en 2015 se crearon seis.

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