El turismo granadino afronta el tercer verano con resultados bajo mínimos

  • Las previsiones hoteleras para la temporada estival auguran que los meses de julio y agosto de 2010 serán todavía peores que los del año pasado · Ni siquiera la Costa Tropical se libra de los datos negativos

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Otro más. Y sería el tercero. El sector turístico granadino tiene pocas esperanzas de que los tres meses que están por venir traigan buenos resultados para los hoteles de la provincia. De hecho, las previsiones de ocupación de la Federación Provincial de Empresas de Hostelería y Turismo no podrían ser más negativas: el verano de 2010 será todavía peor que el de 2009, "que ya fue un año pésimo para el sector".

Es cierto que la creciente tendencia de los turistas a reservar sus vacaciones a última hora hacen prácticamente imposible prever con un mes de antelación cómo se comportará exactamente la temporada estival, pero la evolución de los meses previos es muy significativa. "Granada y su provincia han tenido durante los meses de abril y mayo, precisamente los mejores meses del año, una caída de la ocupación de en torno a un 10%, y la máxima preocupación de las empresas del sector es que el descenso de la rentabilidad ha sido superior a un 15%. A todo ello hay que sumar las pérdidas y cancelaciones que el sector ha sufrido con la nube volcánica, por lo que esperamos que los vientos no nos lleven a situaciones aún peores", indican desde la Federación de Hostelería a la vez que recuerdan que, con la excepción de la Costa Tropical, julio y agosto no suelen ser dos meses buenos para la provincia.

Los informes elaborados por las patronales del sector tampoco son halagüeños. Las estimaciones apuntan a que este verano un 21% de los españoles -principales clientes del sector turístico granadino- no irá de vacaciones, mientras que otros informes añaden que los viajeros que finalmente se decidan a viajar lo harán menos días e intentarán reducir su presupuesto a la mitad.

Así que las esperanzas no están ni mucho menos puestas en la temporada estival. "Las previsiones a partir del 15 de junio son muy malas", indica el vicepresidente de la Federación Provincial de Hostelería, Francisco Ruiz. "Por el momento hay muy poca demanda, aunque también es verdad que la tendencia a reservar a última hora no nos deja saber qué va a pasar exactamente".

Pero, aun sin datos concretos, los ánimos están por los suelos. La subida del IVA prevista para el próximo 1 de julio, el plan de medidas de ajuste y la nueva reforma laboral han dejado a muchos de los clientes potenciales de los hoteles granadinos sin ganas de hacer las maletas. "El anuncio del recorte del salario de los funcionarios y de la congelación de las pensiones nos va a afectar mucho, porque se va a retraer el gasto todavía más", explica Ruiz.

Así que los hoteleros han tenido que agudizar el ingenio -y recortar el umbral de la rentabilidad- para intentar conseguir un volumen digno de ocupación. La rebaja de las tarifas (de en torno a un 15 o a un 20%), las ofertas y promociones y la diversificación de la línea de negocio son algunas de las estrategias que están siguiendo los empresarios del sector. Porque, ¿cuándo se ha visto a un hotel de cuatro estrellas albergar a grupos de estudiantes que llegan a Granada para aprender español?

"Las previsiones no son halagüeñas, así que sólo nos queda hacer un ejercicio de confianza y optimismo y esperar que al final las reservas de última hora sean abundantes", asegura el vicepresidente de la Federación de Empresas de Hostelería y Turismo.

Y en la Costa Tropical, la única zona que podría salir beneficiada durante los meses de verano, la situación no es muy diferente. El presidente de la Asociación de Hoteleros de la Costa Tropical, Rafael Lamelas, indica que, por el momento, ni siquiera las reservas anticipadas están funcionando como deberían. "Normalmente los hoteles ofrecemos rebajas del 10 o el 15% por reservar las vacaciones de verano antes de finales de junio, pero este año no están llegando con la alegría de otros porque la mayoría de la gente está esperando encontrar verdaderos chollos con las reservas de última hora", explica Lamelas.

En el caso de la Costa Tropical, además, el desarrollo de los meses de verano dependerá de la capacidad de los destinos de playa nacionales preferidos por los extranjeros para captar a sus turistas más fieles. "Si Canarias y Baleares no dieran pronto con sus turistas habituales (procedentes del Reino Unido, Francia y Alemania), cabe la posibilidad de que las costas más desconocidas, como la de Granada, acaben resintiéndose".

En definitiva: al igual que en el resto de la provincia, la situación en la Costa Tropical "es dudosa". La única esperanza es que, una vez que comiencen las vacaciones escolares, las reservas empiecen a animarse, aunque las estancias se acorten y el gasto se reduzca.

Evidentemente, no habrá contrataciones extraordinarias mientras no haya previsiones de ocupación relevantes. "Todavía hay trabajadores fijos discontinuos pendientes de ser llamados, así que en todo caso las contrataciones extra dependerán de la demanda de julio y agosto. Aquello de contratar personal de apoyo desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre ha pasado a la historia", subraya el presidente de los hoteleros de la Costa.

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