Una visita a los exteriores de Lorca

  • La empresa Cicerone sumó ayer una propuesta más a sus recorridos por la ciudad para este verano: una visita a los lugares que están vinculados a la vida del poeta que es también un viaje en el tiempo

Cicerone es una empresa de guías turísticos tan especial que sus paseos pueden descubrir muchos rincones desconocidos de la ciudad tanto a los visitantes como a los granadinos. Sus propuestas no recorren lugares ignotos sino que transitan por los espacios de siempre pero aportándoles una nueva mirada. Sus explicaciones tienen el efecto de una lente mágica que permite retroceder en el tiempo o asomarse a una personalidad. Su última propuesta es un viaje al propio Lorca y la Granada que el vivió que se presentó anoche y que se sumará a su oferta de visitas para este verano.

Por 12 euros y con un mínimo de imaginación, uno puede asomarse durante dos horas "a las calles por las que paseó el poeta, conocer las personas que lo rodearon, su familia, amigos e, incluso, a su producción literaria" , según explican los organizadores.

La ruta arranca en la Fuente de las Batallas. Allí el guía presentará a Federico García Lorca: sus orígenes, sus características físicas, sus aptitudes artísticas y literarias y su arrolladora personalidad.

Tras meter al público en situación, el siguiente paso es ir adentrando al público en la Granada de la época y el día a día del autor. Se habla de las viviendas lorquianas en Granada, una en el número 60 de la Acera del Darro y otra en el 31 de la Acera del Casino, pero también de sus recuerdos de las otras casas, la Huerta de San Vicente y Fuente Vaqueros.

El restaurante Chikito, antiguo Café Alameda, es la próxima parada y el lugar que ayer eligieron las responsables de la empresa, María Angustias García Valdecasas y Rosa Terrones, para presentar el itinerario. Las guías se encargan de trasladar a los asistentes a esos años en los que allí se atendía al público las 24 horas del día y se servían desayunos y aperitivos a los trabajadores de las proximidades durante la mañana, también se recibía por las tardes al público del Teatro Cervantes, a toreros y artistas de la época, y por la noche era el lugar donde se reunía la famosa tertulia El Rinconcillo, de la que el poeta fue habitual.

En la contigua Plaza de Mariana Pineda se habla de la estatua que ya presidía el espacio cuando Lorca escribió su drama sobre la heroína y se localiza en un solar pretérito el Teatro Cervantes en el que se estrenó.

La próxima Plaza del Carmen, sede entonces también del Ayuntamiento, es el enclave que permite una mirada retrospectiva a la situación política, social y económica. La calla Mesones posibilita evocar la vida cotidiana de la familia Lorca a través del Café Suizo, su farmacia de confianza, la librería en la que tenían cuenta o la imprenta que publicó su primer libro.

Bib-Rambla da la oportunidad a los guías para hablar de los aspectos de Granada que, en opinión de las guías, "más cautivaban" al escritor de su ciudad, mientras que las Pasiegas es el cajón que encerrará las críticas a esos detalles de Granada "que no le gustaban".

La Plaza Castillejos sirve para que cuenten algunos de sus "secretos" y las travesuras del Lorca niño a partir de las evocaciones de la vida en el Colegio Sagrado Corazón que allí se ubicaba. La Facultad de Derecho es el enclave para completar más datos de sus años de estudiante y el Jardín Botánico para tocar el tutelaje de Fernando de los Ríos. La ruta finaliza con una parada en la esquina de la Calle Angulo, junto a la casa de la familia Rosales en la que se refugió Lorca antes de ser fusilado, y en la Plaza de la Romanilla, el último hito en la inmortalidad del poeta.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios