GRANADA CFENTRENADORES DESDE 2009-2010

Un cementerio de entrenadores

  • El Granada ha tenido 17 entrenadores desde la temporada 2009-2010, el tercero que más de todos los clubes que han pasado por la LFP en ese periodo

Miguel Ángel Portugal hace el número 17 de los técnicos rojiblancos desde 2009. Miguel Ángel Portugal hace el número 17 de los técnicos rojiblancos desde 2009.

Miguel Ángel Portugal hace el número 17 de los técnicos rojiblancos desde 2009. / CARLOS GIL

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El Granada es un monstruo devorador de entrenadores. Una trituradora de técnicos. Un sumidero de preparadores. Como quieran llamarlo. En las últimas nueve temporadas, en las que el equipo pasó de Segunda B a Primera División ipso facto entre 2009 y 2011, por el club rojiblanco han pasado nada menos que 17 entrenadores, una cifra que se ha disparado en las cuatro últimas campañas al pasar por la panchina granadinista la impresionante cifra de 11 técnicos. Unas cantidades que igualan al club rojiblanco a nombres como el Castellón y el Xerez, dos clubes que están en Tercera pero que durante esta década también pisaron la Liga de Fútbol Profesional. Aún así, de los 64 que desde 2009 han pasado por Primera o Segunda División, el Granada no es de los que peor trata a los entrenadores. Tiene muy cerca a otro destino igual de peligroso: Almería. La estabilidad en el banquillo no es una buena carta de presentación para el club a la hora de buscar técnico.

Las turbulencias en el banquillo del Granada CF prácticamente han sido una constante, salvo en determinados periodos de su historia. La temporada 2009-10 marcó el inicio del crecimiento del equipo y del club, con el ascenso a Segunda y meteóricamente a Primera. Sin embargo, eso apenas ha supuesto estabilidad y tranquilidad en el banquillo. De siete temporadas con Pozzo y Pina al frente, solo en dos pudo terminar el curso el entrenador que la empezó: en 2011 Fabri (con el ascenso a Primera) y en 2014 Lucas Alcaraz (que optó por no seguir pese a lograr la permanencia). En el resto siempre hubo cambio de técnico durante la Liga. El peor año de la anterior dirección coincidió con la mayor apuesta con un entrenador: Caparrós. Aquel curso pasaron por el banco rojiblanco, aparte del sevillano, tres técnicos más: Joseba Aguado de forma interina, Abel Resino y Sandoval. Cuatro entrenadores en un mismo año que se repitió en el pasado, ya con Jiang Lizhang a la cabeza: Jémez, Planagumà (interino), Lucas Alcaraz y Tony Adams. Con los tres de esta temporada, el dirigente chino del Granada ya ha visto pasar a siete entrenadores en poco menos de dos años.

Una factoría de despidos y finiquitos que deja al Granada en muy mal lugar. Equipara su bagaje con los entrenadores a equipos como el Castellón o el Xerez, dos clubes históricos que ahora militan en Tercera y cuyos problemas institucionales les han conducido también a una fuerte inestabilidad deportiva. Los orelluts han tenido 22 entrenadores en 9 años, mientras que los jerecistas 17, los mismos que el Granada. Los granadinistas están rodeados de equipos con dificultades hasta de supervivencia. Incluso clubes como el Mallorca y el Recreativo de Huelva han tenido menos entrenadores que el Granada durante todos estos años (16 y 15). Al menos los rojiblancos pueden decir que, de los equipos de la actual LFP, no es el que más entrenadores quema. El Almería lleva 20 con la reciente salida de Alcaraz para poner a Fran Fernández, que inicia su tercera aventura como interino.

Son cifras muy a tener en cuenta para hacer la comparativa. De los actuales 20 equipos de Primera División, los más inestables en estos nueve años han sido Valencia, Betis y Alavés con 14 técnicos. Tres menos que el Granada. Sorprende el Valencia, pero tiene la similitud con el Granada de que el proceso de compra por parte del magnate asiático Peter Lim desembocó en una grave crisis institucional y deportiva. Por otro lado, sevillanos y vitorianos han tenido también menos entrenadores que los rojiblancos pese a padecer dos descensos de categoría, en el primer caso, y que pasó cuatro temporadas en Segunda B en el segundo ejemplo. El asunto está en que la media de entrenadores que han tenido los equipos de Primera desde 2009 es de 8,4. El Granada supera ese promedio en nueve técnicos.

La moraleja es que la paciencia con los entrenadores es clave para estar en la máxima categoría, y los rojiblancos no la tienen. El problema es que están por encima de la media hasta para los cuatro clubes que en esta década han caído de la LFP a Tercera (Castellón, Xerez, Jaén y Guadalajara). Todos ellos promedian 15 técnicos, dos menos de los que llevan los granadinos. Una sangría inexplicable tratándose de un club que se ha pasado seis temporadas en Primera División.

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