Un relato optimista tras tanto pesimismo

  • Lo mejor de este Granada ganador es que consigue resultados con sus mejores jugadores lesionados

Un relato optimista tras tanto pesimismo Un relato optimista tras tanto pesimismo

Un relato optimista tras tanto pesimismo

Dentro de la provisionalidad que tiene una Liga de ocho equipos en un margen de dos puntos y de que quizás el argumento que vale una semana a la siguiente pierde toda justificación o veracidad, hay motivos para creer que este Granada puede ser gallo de corral. Está en ello, cociéndose pero sin estar al dente, aún haciendo un chasquido al cortar el espagueti. El plato que cocina Oltra tiene buena pinta y la salsa que acompaña la pasta tiene el cuerpo necesario. Solo falta dejar pasar un poco más tiempo para darse el festín. Gana el Granada con solvencia, dando la sensación incluso de poder hacer más daño, y ha encadenado una racha que no se conocía desde los tiempos de la Segunda B, en la que los rojiblancos por mandato histórico tenían que ser cabeza de ratón. Lo hace sin varios de sus jugadores más importantes en el equipo y con cada vez más hombres de segunda línea sumándose a la causa. Ya se ha pisado zona de ascenso directo, aunque fuera por unas horas. Solo la rémora del equipo nuevo, que costó seis semanas de puntos dejados por el camino, impiden que con la mejor racha de los 22 conjuntos de la Liga 1|2|3, el Granada sea un líder destacado.

EL CAMINO

Se suele comparar al Granada de esta temporada con el del ascenso de 2011. Es la única referencia que tiene el granadinismo para calibrar una categoría que en 30 años apenas se ha pisado dos temporadas y 11 partidos. Para tranquilizar a la afición se medía la actuación en el curso actual con la de aquella gloriosa campaña. Sin embargo, cabe recordar que en 2011, el Granada acabó quinto y apenas pudo atisbar los puestos de ascenso directo. El objetivo no era subir, si no permanecer, y todo lo que llegó a posteriori fue un regalo. El panorama para esta Liga es diferente. El equipo rojiblanco es uno de los señalados a subir, por lo que no solo vale equiparar su trayectoria actual con la de hace siete años, si no que la tienen que mejorar. Ahora mismo, este Granada tiene cuatro puntos más y seis puestos mejor que el de Fabri. Ese es el camino.

RESULTADOS ESTADÍSTICOS

No me gustaría acordarme dentro de varios meses de la derrota en Tarragona. Suelo llamar a ese tipo de circunstancias como derrotas (o triunfos) estadísticos. Es decir, que dentro de la lógica que tiene una categoría del nivel de igualdad de esta, solo por salvaguardar esa extraña lógica se dan determinados marcadores. Casi que al Granada le tocaba perder en el Nou Estadi, al igual que le tocaba ganar el sábado en Los Pajaritos porque no era normal que un equipo normalito como el Numancia no hubiera cedido puntos en su feudo. Las rachas se rompen y en muchas ocasiones sirven para pronosticar resultados.

ADVERSIDADES

Entre ambas salidas casi media un abismo. El Granada que saltó a Tarragona distó de ser el gran equipo titular que tiene Oltra en su cabeza, por eso cayó, porque le faltó alguna pieza desequilibrante. El once de Soria se pareció mucho al ideal, salvo por Menosse en lugar del lesionado Saunier, y por la entrada de Alberto Martín tras romperse Baena. El equipo que dominó a los sorianos se parecía bastante al del Nàstic con la salvedad de que arriba estaba Pedro, una historia de hadas que le viene al pelo a este Granada. Él también bajó el curso pasado con el Elche y ahora se reivindica con goles, trabajo y mucha implicación. Esto supone un paso adelante para la plantilla. Los que entran desde el banquillo no desentonan y Oltra tiene muy claros sus hombres 12, 13 y 14. El equipo rojiblanco está en racha con los titulares y con sus suplentes. Tanto, que hasta Manaj marca goles ya. Lo mejor es que este gran momento coincide con un periodo en el que otros tres de los jugadores clave de la plantilla están lesionados como son Germán, Ramos y Sergio Peña. Repetí como una cantinela a principio de curso, cuando el Granada solo empataba, que era importante sumar estando mal, porque cuando se esté bien, este equipo apunta a salir disparado.

LA PACIENCIA

También toca romper una lanza a favor de José Luis Oltra que, pese a algunas críticas al empezar la temporada, ha demostrado tener tablas y confianza, tanto en su trabajo como en el de los jugadores. Se confirma también que los primeros encuentros ligueros fueron prácticamente una pretemporada para el valenciano, que buscó que el equipo jugara con tres sistemas diferentes hasta que la lesión de Ramos le hizo dar con la tecla del doble pivote y el único punta. Los jugadores dan síntomas de sentirse cómodos con el esquema, sobre todo Montoro y su par Baena, y que ahora durante un mes será un Alberto Martín que nunca desentona. Sigue cociendo Oltra a un equipo que salvo los momentos de descontrol en Soria, tiene galones y mucha pólvora. El margen de mejora se observará conforme los lesionados se recuperen, que tampoco son cojos, sino todo lo contrario.

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