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El reloj extremeño marcó bien la hora

  • Alberto Martín cumple con creces en su retorno a la titularidad pero sus compañeros no le secundan

Alberto Martín señala a un oponente durante un lance del choque jugado anoche en Tarragona. Alberto Martín señala a un oponente durante un lance del choque jugado anoche en Tarragona.

Alberto Martín señala a un oponente durante un lance del choque jugado anoche en Tarragona. / agencia lof

En palabras de José Luis Oltra, entrenador del Granada, Alberto Martín es un reloj. Hace algunas semanas el técnico definió así al centrocampista rojiblanco, que en Tarragona tuvo la oportunidad de ser titular por segunda vez en la presente Liga. El hecho de tener que jugar tres encuentros en un periodo de sólo siete días provocó algunos cambios en el once nazarí, y uno de ellos fue la entrada del pivote en lugar de Montoro.

E hizo un buen partido, fue de los mejores del Granada. Es difícil que este tipo de 'jugadores diésel' no cumplan con el papel que están llamados a desarrollar. Estuvo atento en defensa y colaboró en ataque. No flaqueó pero tampoco destacó. Es lo normal, puesto que no tiene una características que inviten a pensar en la excelencia.

Alberto Martín es un centrocampista llamado a acompañar en la medular a otro jugador de unas características más ofensivas. El problema es que ayer compartía zona ancha con Raúl Baena, con el que presenta más similitudes que diferencias. Y, evidentemente, el juego de destrucción ahí fue aceptable pero el de construcción flaquea.

El extremeño se limitó a mantener la posición y a meterse entre los centrales propios más que un Baena que ofreció un mayor recorrido y más llegada en ataque. Tras la marcha del malagueño del campo le acompañó en el doble pivote Kunde, dando continuidad a lo que había ocurrido con Baena.

Su precisión se demuestra con el hecho de que dio muchos pases buenos, un total de cuarenta, aunque en la mayoría de las ocasiones estos eran envíos cortos y fáciles, ya que apenas se prodigó en los balones en largo. En la primera parte sólo perdió una vez el esférico, en su único envío defectuoso antes del intermedio, añadiendo dos pérdidas más en el segundo tiempo. Compensó esta estadística con un total de diez recuperaciones.

Alberto Martín fue uno de los rojiblancos que acabó el partido con tarjeta al haber sido amonestado en el minuto 80 tras cometer una dura entrada sobre Juan Muñiz.

Si la mayoría de sus compañeros hubieran estado a su nivel, seguramente le hubiera ido mejor al Granada en Tarragona, donde Alberto Martín demostró que rinde y que puede ser titular en el equipo, aunque hasta ahora haya sido el llamado jugador número doce, el suplente más utilizado por Oltra.

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