La Noche Blanca bate su récord de público en su cuarta edición

  • Aunque la organización no ha facilitado cifras concretas, la afluencia de espectadores ha superado los 250.000 del pasado año · El concierto de Niña Pastori e India Martínez congregó a unas 40.000 personas.

Comentarios 8

En las plazas del centro y Casco Histórico de la ciudad no cabía un alma más en la madrugada del pasado domingo. En algunos enclaves, en las calles, en restaurantes y tabernas todas las previsiones quedaron desbordadas ante la avalancha de personas que acudieron a vivir la cuarta edición de La Noche Blanca del Flamenco. La de más afluencia de las celebradas hasta el momento. Aunque Joaquín Zurita, coordinador general de este encuentro, no quiso dar una cifra porque "es imposible cuantificarlo", aseguró que en la calle se pudo observar a más gente que el año anterior, cuando ya se sobrepasaron los 250.000 espectadores.

"En general, en todas las producciones hubo más espectadores" que fluyeron de un lado a otro durante toda la noche. Pero sin lugar a dudas, el montaje que más personas congregó fue el protagonizado por la cordobesa India Martínez y por la gaditana Niña Pastori en la avenida República Argentina. Unos 40.000 espectadores llenaron más de media vía, por la que era casi imposible andar. En la carretera, aceras y hasta en el césped de los jardines del Duque de Rivas se situaron jóvenes (la gran mayoría), mayores y niños. Incluso la propia Niña Pastori se sorprendió por la aglomeración de público ante la que cantó.

Tras esta producción, el concierto homenaje a Enrique Morente que ofrecieron Los Evangelistas en la plaza de la Corredera fue el que más personas reunió, seguido del Teatro de la Axerquía -con 3.500 espectadores- y la plaza de Las Tendillas.

Tanto cordobeses como turistas aguantaron hasta las 7:00 de la mañana del domingo, cuando Vámonos pa Cuba clausuró una Noche Blanca en la que todas las producciones se llevaron a cabo según lo previsto.

A pesar de las decenas de miles de personas que salieron a las calles de Córdoba no hubo ningún incidente señalable, salvo los mareos y lipotimias propios de las aglomeraciones.

En la cara negativa una vez más destaca el afloramiento de botellones por todos los rincones, algo "inevitable" y muy difícil de controlar en estas situaciones. No sólo los jóvenes optaron por llevar sus propias bebidas, también se pudieron observar personas de más edad cargando con neveras llenas de cervezas y demás bebidas.

Por su parte, Alberto Rosales, vicepresidente de Hostecor, señaló que "ha sido la noche en la que más público ha habido en la calle", lo que incidió en los restaurantes y tabernas que permanecieron de guardia. "Los negocios que estuvieron en los puntos más importantes estuvieron hasta la bola", apuntó. Este año ha aumentado el número de establecimientos de guardia, "hemos sido más y hemos incrementado el horario de apertura". "Con tal cantidad de gente en la calle lo más lógico es que todos hayamos funcionado más", manifestó. "La Noche Blanca ha sido todos los años un éxito pero éste incluso se ha consolidado más", explicó Rosales.

Para la restauración también fue "una noche fuerte" en la que "hemos estado muchas horas trabajando", algunos hasta las 6:00. Para este sector "esta forma de promocionarse con una marca determinada, que es el flamenco," es muy beneficioso "porque puede llegar a sitios a los que otro producto turístico no puede llegar".

El fruto de esta promoción se observó en la cantidad de extranjeros que en la madrugada del domingo pasearon por la ciudad y disfrutaron de los espectáculos de La Noche Blanca del Flamenco, un acontecimiento que ha conseguido superarse a sí mismo a pesar de los recortes presupuestarios a los que se ha visto sometido este año.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios