Holanda premia a la derecha xenófoba y penaliza a los socialistas

  • El país holandés, que junto al Reino Unido ha abierto las votaciones europeas, ha ignorado la prohibición de la Comisión Europea de divulgar resultados antes del domingo.

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La derecha xenófoba de Holanda obtuvo un caudal de votos "histórico" en la votación al Parlamento Europeo, mientras que los partidos aliados en el gobierno, el laborista y el demócrata-cristiano, aguantaron en sus posiciones, con una gran merma de voto para los primeros, según sondeos extraoficiales a pie de urna dados a conocer al cierre de los locales electorales por la televisión pública, NOS.

La sorpresa, aunque anunciada, fueron los cuatro diputados obtenidos por la agrupación antimusulmana y racista, el Partido de la Libertad (PVV), encabezado por Geert Wilders, un resultado que lo acerca peligrosamente a la órbita numérica de los demócrata-cristianos del CDA y de los laboristas del Pvda, en el gobierno de La Haya, y que - en conjunto- han perdido apoyos.

Mientras que el racista PVV se estrenará en la Eurocámara, la debacle fue para los laboristas del Pvda, que de tener 7 eurodiputados en Estrasburgo en las elecciones de 2004 pasan a 4. El partido que más diputados ha obtenido es el CDA, con 5, aunque pierde dos respecto a 2004. El resto de agrupaciones, el minoritario de izquierdas D66 y el liberal VVD, obtiene tres eurodiputados cada uno.

Los datos de participación se colocan en el 40 por ciento, según la televisión NOS y el instituto demoscópico Synovate. El partido de Wilders aglutina a los elementos más euroescépticos y retrógrados del espectro político holandés, aquellos que defienden el que la Unión Europea (UE) no acepte a más socios, además de preconizar el bloqueo al eventual ingreso futuro de Turquía, que consideran un país "extra europeo".

La jornada electoral en Holanda no estuvo exenta de polémica y de roces directos con la Comisión Europea, el ejecutivo de los 27 socios europeos. A pesar de que existía un embargo explícito a fin de que los gobiernos de la UE publicaran conjuntamente los resultados el próximo domingo, Holanda lo ignoró al permitir que los diversos ayuntamientos divulgasen hoy mismo los datos electorales en su poder.

Consciente de que la amenaza de abstención era uno de los enemigos a conjurar, el primer ministro, Jan Peter Balkenende, hizo antes de los comicios un llamamiento a sus compatriotas a no quedarse en casa y acudir a votar. "Cada voto cuenta, haz uso de tu derecho democrático", aseguró. Independientemente de la opinión que cada uno tenga sobre la UE, dijo, "es importante que los ciudadanos hagan oír su voz mediante el voto".

El enfado de la Comisión Europea con Holanda por romper el embargo informativo quedó patente. "No está permitido a los gobiernos -de los 27- publicar el resultado de las elecciones antes del domingo a las 22:00", se lamentó el portavoz de la Comisión, Johannes Laitenberger.

Holanda no considera, sin embargo, que haya violado ninguna regla al publicar datos extraoficiales. El portavoz del ministerio holandés del Interior, Frank Wassenar, aseguró que el país no aceptaba la petición de Bruselas para no divulgar "datos extraoficiales" y consideró que ahora "es demasiado tarde para cambiar nuestras normas".

Holanda y el Reino Unido abrieron este jueves la ronda de votaciones para las elecciones al Parlamento Europeo, que se prolongan hasta este domingo en toda la UE, en medio de la inquietud de Bruselas por las previsiones de baja participación y los múltiples signos de apatía generalizada ante el proyecto de construcción europea.

Cerca de 388 millones de electores deben elegir los 736 diputados de la Eurocámara, en unos comicios que podrían registrar globalmente entre el 55 y el 60 por ciento de abstención, según las estimaciones más pesimistas. La Eurocámara de Estrasburgo se elige por sufragio universal desde 1979.

Los Países Bajos y el Reino Unido dieron el banderazo de salida de este gran ejercicio democrático -para elegir al segundo parlamento más populoso del mundo después del de la India- y también ejercieron su voto en comicios locales. Entre el viernes y el sábado le tocará el turno a malteses, eslovacos, irlandeses, chipriotas, checos y letones.

El próximo domingo es, sin embargo, el día en el que habrá más afluencia a las urnas, pues se vota en 19 de los 27 socios de la UE. Aunque está previsto que los primeros resultados globales se den a conocer el domingo a alrededor de las 22:30, Holanda ha roto el consenso.

En el Reino Unido, estas elecciones están marcadas por la crisis del Partido Laborista, del primer ministro Gordon Brown, debido al escándalo de las dietas excesivas de los diputados del Parlamento, la dimisión de varios miembros clave del gabinete, además de la grave crisis económica que azota a la isla.

Según una encuesta del diario Daily Telegraph, el Partido Laborista podría obtener un exiguo 16 por ciento, lo que lo colocaría en un humillante tercer o cuarto puesto, por detrás de los conservadores tories y del euroescéptico Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP).

Las primeras horas de votación no fueron muy prometedoras al registrar una participación muy baja. En las dos primeras horas, en muchos colegios electorales apenas algunas "pocas decenas" de personas habían votado, informan medios locales. Las previsiones apuntan a una participación cercana al 40 por ciento, mientras que en los comicios europeos de 2004 esa cifra fue del 38 por ciento.

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