El 'New York Times' metió el 'Watergate' en un cajón

  • Dos ex periodistas del diario afirman que tuvieron información sobre el escándalo que provocó la dimisión de Nixon, pero no le siguieron la pista.

Dos ex periodistas del diario The New York Times revelaron que tuvieron información sobre el Watergate, que en 1974 costaría la dimisión al presidente republicano Richard Nixon, antes que sus rivales de The Washington Post, dejando así escapar una de las exclusivas más célebres de todos los tiempos.

The New York Times publica hoy que dos meses después de que se conociera el robo de documentos del partido demócrata de EEUU en el edificio Watergate de Washington, el reportero Robert Smith informó a su redactor jefe, Robert Phelps, de que tenía información al respecto, surgida tras un almuerzo con un responsable del FBI.

Era agosto de 1972, y Smith se disponía a abandonar el periodismo para ingresar en la facultad de Derecho de la Universidad de Harvard, y Phelps iba a emprender un viaje de un mes a Alaska, indica el diario. La información se guardó en un cajón y se perdió.

Smith, indica el diario, guardó durante más de tres décadas el episodio para sí mismo, hasta que supo que Phelps había decidido publicarlo en sus memorias, le llamó para comparar datos y se decidió a hacer la revelación sobre el caso que dio la celebridad a Carl Bernstein y Bob Woodward, entonces reporteros del Post.

Phelps recoge el episodio en su libro de memorias, editado hace un mes y titulado God and the Editor: My search for meaning at The New York Times.

Ahora, el diario neoyorquino ha preguntado a Phelps, de 89 años, qué pasó con esas pistas y dónde están las notas que se tomaron de la filtración que a Smith le había llegado durante un almuerzo con el director en funciones de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) Louis Patrick Gray, fallecido en 2005.

Pero nadie lo sabe, según indicó Phelps, quien asume que la responsabilidad fue suya, y de esa manera el New York Times "perdió la oportunidad de contar la mejor historia de toda una generación", admite el mismo diario.

Con esa información, el New York Times indica que todo ello significa que los más altos responsables del FBI estaban filtrando información a la prensa sobre ese escándalo de espionaje político que se conoció después de que, en junio de 1972, se detuviera a unos hombres por entrar a robar a las oficinas de la Convención Nacional Demócrata, ubicadas en el famoso edificio Watergate de Washington.

En 2005 se supo que Garganta Profunda, la misteriosa fuente que relató a Woodward y Bernstein los pormenores del caso, era Mark Felt, entonces director adjunto del FBI.

Smith ha señalado ahora que Gray -a quien le unía una buena relación según su hijo, Edward Gray,- le contó los detalles de cómo estaban involucrados en esa operación el fiscal general John Mitchell y Donald Segretti.

"Nunca desarrollamos en historias publicables lo que Smith nos contó. Por qué no lo hicimos, es un misterio para mi... Me falla la memoria sobre lo que hicimos con la cinta", escribe en su libro Phelps, que años después dejó el New York Times por el Boston Globe.

Smith, que trabajó en el Departamento de Justicia durante años y ejerció como abogado, indicó al New York Times que se "sintió libre" para contar lo sucedido cuando supo que Phelps iba a publicar sus memorias, y ha argumentado que, incluso aunque Gray había fallecido, "no podía romper la fuente de confidencialidad" que le unía al responsable del FBI.

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