Dos coches-bomba estallan en la sede del Estado Mayor del Ejército sirio

  • Al menos cuatro guardias mueren en los ataques, a los que siguieron intensos combates · Milicianos prorrégimen ejecutan a 16 personas en sus casas en Damasco

El Estado Mayor del Ejército sirio en Damasco fue golpeado ayer por un doble atentado suicida en el que murieron al menos cuatro guardias y se vio seguido de intensos combates.

Con diez minutos de intervalo, dos suicidas lanzaron ayer sus coches-bomba en los alrededores y en el interior de la sede del Estado Mayor, a pocos metros de la plaza fortificada de los Omeyas, donde hay numerosos edificios del Gobierno y de los servicios de seguridad, indicaron las autoridades.

En un comunicado, el Ejército afirmó que todos los mandos militares y oficiales del Estado Mayor estaban "sanos y salvos" tras las explosiones. Una fuente militar citada por la televisión estatal afirmó que en el ataque murieron cuatro guardias y que 14 civiles y militares resultaron heridos.

El ataque fue reinvindicado primero por el Ejército Sirio Libre (ESL), formado por desertores y civiles que tomaron las armas contra la represión del Gobierno, y horas después por un grupo islamista.

En un comunicado difundido en internet, la organización Tajamo Ansar Al Islam (Reunión de partidarios del islam) afirmaba que un suicida hizo explotar su vehículo en la entrada principal del edificio y que las bombas colocadas en el tercer piso fueron activadas con la ayuda de militares. Otros cuatro combatientes que entraron en el edificio murieron "en el caos que se produjo luego", precisaba.

Un periodista sirio del canal iraní Press TV, Maya Naser, murió tiroteado por un francotirador cuando se dirigía hacia el lugar para cubrir las explosiones. El jefe de la oficina en Damasco del mismo canal, Husein Mortada, un libanés, resultó herido de bala.

En declaraciones previas a la reivindicación islamista, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) y el ESL dijeron que el ataque fue posible gracias a la complicidad de militares dentro del edificio. "Parece que la operación es un motín dentro del Estado Mayor", afirmó Rami Abdel Rahman, presidente del OSDH.

Tras el doble ataque estallaron intensos combates entre rebeldes y militares dentro de la sede del Estado Mayor, según Rahman, quien aseguró que se trata de los "combates más violentos en el corazón de Damasco desde el inicio de la revuelta y el atentado más violento en la capital desde el 18 de julio". En este último, perpetrado contra el edificio de la Seguridad Nacional, murieron cuatro altos responsables, incluido el cuñado del presidente Bashar al Asad.

Mientras continúa el bloqueo diplomático internacional, el Gobierno y los rebeldes siguen decididos a luchar hasta el final, en un conflicto que dura ya más de 18 meses y se cobró entre tanto más de 30.000 muertos, de ellos más de 21.000 civiles, según el balance comunicado ayer por el OSDH.

En Damasco, al menos 16 personas, incluidas seis mujeres y tres niños, fueron ejecutadas en sus casas por milicianos prorrégimen en el barrio suní de Barzé (norte), según el OSDH.

En otros puntos del país, los bombardeos de bastiones rebeldes causaron al menos 17 muertos en Deir Ezzor (este) y siete en la provincia de Damasco.

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