La industria saca provecho del escándalo Weiner

  • Una empresa comercializa a través de internet un muñeco con los rasgos del congresista demócrata por Nueva York

El congresista neoyorquino Anthony Weiner, involucrado en un escándalo sexual por escribir mensajes telefónicos y enviar fotografías inapropiadas a varias mujeres, tiene ya su muñeco, que se vende por internet y que incluye una versión para adultos.

La firma Herobuilders.com informó el martes de que ha empezado a comercializar un muñeco con los rasgos del legislador demócrata por Nueva York en dos versiones: una estándar por 39,95 dólares y otra bajo la etiqueta de "sólo para adultos" que vale 10 dólares más.

El muñeco, similar a los de los héroes de acción, va vestido con camiseta y pantalón corto de deporte y color blanco y lleva la etiqueta de "Tuitea esto", en alusión a los mensajes y fotos que envió por esa red social en actitud sexual explícita.

Weiner ha sido autorizado por el Congreso a tomarse dos semanas libres para someterse a terapia profesional, pero no ha hablado de renuncia.

Con este muñeco, el congresista se une a la galería de personajes populares que la misma firma comercializa, como la ex gobernadora y ex candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin, el mismo presidente Obama y su esposa, Michelle, el encarcelado financiero Bernard Madoff o el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, entre muchos otros.

La polémica sobre Weiner, un legislador neoyorquino con aspiraciones a ocupar la Alcaldía de esta ciudad, saltó a fines de mayo cuando apareció en su cuenta de Twitter la foto de un hombre en ropa interior al que sólo se le ve la mitad de la cara y que fue enviada a una universitaria de 21 años en el Estado de Washington.

Aunque inicialmente negó que fuera él, luego dijo que había sufrido un ataque informático para desprestigiarlo y más tarde reconoció que sí la había enviado, a lo que se sumó que había mantenido conversaciones "inapropiadas" con seis mujeres a través de Facebook.

En días posteriores salieron a la luz nuevas fotos que, aparentemente, fueron tomadas en el gimnasio de la Cámara de Representantes de EEUU y muestran a Weiner sin camisa, con una toalla en la cintura y la mano derecha en sus genitales.

Por su parte, Obama aseguró el martes que, de encontrarse en el lugar de Weiner, él "dimitiría". En una entrevista concedida a la periodista de la cadena de televisión NBC Ann Curry, Obama se refirió al escándalo al indicar: "Puedo decirles que si se tratara de mí, yo dimitiría".

El mismo día, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, señaló que tanto Obama como el resto de su Gobierno consideran que el escándalo representa una distracción de asuntos "importantes", como la economía o el empleo.

"Como el congresista Weiner ha dicho él mismo, su comportamiento fue inadecuado, falto de honradez e inapropiado", dijo Carney, quien subrayó que el presidente Obama "está centrado en su trabajo" que es impulsar el crecimiento de la economía y crear nuevos puestos de trabajo.

La ex presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, ha pedido una investigación del caso en el Comité de Ética del hemiciclo para "determinar si se emplearon recursos oficiales o si hubo alguna otra violación de las reglas de la Cámara".

Otros líderes de su partido, como el "número dos" de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Steny Hoyer, han pedido la renuncia de Weiner porque consideran que el escándalo supone una distracción inoportuna para el partido de cara a los comicios generales de 2012.

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