El ministro de Finanzas nipón dimite tras su comportamiento en el G-7

  • Shoichi Nakagawa fue criticado por su manera de actuar en la rueda de prensa posterior a la reunión del G-7 en Roma, en la que parecía estar ebrio

El ministro de Finanzas japonés, Shoichi Nakagawa, anunció este martes que dimitirá de su cargo tras haber sido criticado por su comportamiento en la rueda de prensa posterior a la reunión del G-7 en Roma, en la que parecía estar ebrio.

Nakagawa, que dejará su cargo después de que se apruebe en el Parlamento japonés el presupuesto para el año fiscal 2009 que comienza en abril, dijo que su estado durante la rueda de prensa del Grupo de los Siete (G-7) el pasado sábado se debía a la influencia de los medicamentos para el resfriado y al cambio horario ("jet lag").

Sin embargo, importantes correligionarios de su partido, entre ellos el ex primer ministro Yoshiro Mori, lo censuraron ayer abiertamente por su afición al alcohol y las cadenas de televisión no han dejado desde entonces de emitir las imágenes.

En ellas, se aprecia al ministro visiblemente cansado, con dificultades para articular las palabras, medio dormido y con el pelo revuelto. En un momento dado, equivocó el nivel actual de los tipos de interés en Japón con los de Estados Unidos.

Aún a primera hora de la mañana Nakagawa había descartado dimitir por las críticas de la oposición a su atropellada comparecencia el pasado sábado en Roma y volvió a negar que estuviese bajo los efectos del alcohol.

Los cuatro partidos de la oposición, liderados por el Partido Democrático, decidieron hoy presentar una resolución en la Dieta censurando la actitud de Nakagawa en la rueda prensa posterior al G-7, hecho que consideran "vergonzoso".

Tras este anuncio, el titular de Finanzas se presentó hoy mismo en una improvisada rueda de prensa donde anunció que dejará su cargo cuando sean aprobados los proyectos presupuestarios que están siendo debatidos en el Parlamento, previsiblemente antes de abril.

Nakagawa, que fue también criticado por miembros de su propio partido, dijo que se presentó para un chequeo médico tras su viaje y que sufre "fatiga y resfriado", aunque reconoció que bebió vino en un almuerzo durante su asistencia a la reunión de Roma.

El ministro pidió perdón por los problemas que pueda causar al primer ministro, Taro Aso, y explicó que decidió presentar su dimisión después de escuchar las opiniones de sus compañeros.

Uno de los más duros en las críticas fue el ex primer ministro Mori, perteneciente al gubernamental Partido Liberal Demócrata (PLD), quien aseguró ayer sobre Nakagawa que, "como le gusta mucho beber, ya en una ocasión le aconsejé que tuviera cuidado".

Según el diario económico "Nikkei", el primer ministro japonés planea nombrar un nuevo sucesor lo antes posible, después de pedir al ministro saliente que se mantenga en el cargo hasta que se aprueben los presupuestos.

La polémica suscitada por la comparecencia de Nakagawa en Roma llega en un momento especialmente delicado debido a la baja popularidad del Gabinete de Aso, menor al 10 por ciento, y a la delicada situación económica que atraviesa el país.

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