La ofensiva rebelde en Alepo prosigue sin lograr grandes avances

  • Al menos 65 personas mueren en todo el país a causa de la violencia · EEUU anuncia la concesión de una ayuda a los opositores de 45 millones de dólares

Los rebeldes sirios progresaron ayer en varios frentes en Alepo, aunque sin lograr un avance significativo tras varias horas de combates y obtuvieron más ayuda internacional al margen de la cuarta jornada de la Asamblea General de la ONU.

En Damasco, en tanto, las tropas gubernamentales lanzaron un ataque contra los barrios rebeldes del norte, destruyendo casas y procediendo a arrestos, informaron militantes y el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Y como cada viernes, hubo manifestaciones contra el régimen de Bashar al Asad en todo el país a la salida de la oración.

Los combates fueron intensos en Alepo hasta la mañana de ayer, y perdieron fuelle por la tarde. Comenzaron la tarde del jueves, con el anuncio de los comandantes rebeldes de una batalla decisiva por el control de esta ciudad, que los insurgentes y el régimen se disputan desde hace más de dos meses.

"En el frente de Saladino (suroeste) hemos tomado bases del Ejército regular. Al menos 25 soldados murieron en este ataque", informó Abu Furat, uno de los dirigentes de la brigada Al Tawhid, la más importante de Alepo.

Según varios mandos rebeldes, avanzaron en los barrios de As Sukari (este) e Iza (norte). En Saladino, los rebeldes progresaron antes de replegarse por falta de municiones, según Abu Furat.

El nuevo objetivo de los rebeldes es la mezquita de los Omeyas, en la línea de frente en el corazón de la ciudad vieja, donde proseguían los combates.

De momento, "el régimen no es capaz de vencer, ni los rebeldes de controlar la totalidad de los barrios", dijo el director del OSDH, Rami Abdel Rahman, quien afirmó que los rebeldes dispararon con morteros contra Suleimaniye y Sayed Ali, barrios del centro de la ciudad controlados por el régimen y hasta ahora a salvo de la violencia.

Por otra parte, los barrios en poder de los rebeldes, sobre todo al este, fueron bombardeados por el Ejército de manera incesante hasta la mañana de ayer.

Paralelamente, en la capital, "las fuerzas regulares lanzaron un ataque contra los barrios de Barze, Qabun y Jobar (...) cortando las rutas que llevan a esos barrios, detuvieron a ciudadanos en allanamientos y destruyeron casas", indicó el OSDH.

El régimen aseguró en varias ocasiones haber "purificado" Damasco de "terroristas", apelación dada a los rebeldes, pero la violencia no cesa desde el inicio de los enfrentamientos en la capital en julio.

En todo el país, al menos 65 personas -35 civiles, 17 soldados y 13 rebeldes- murieron ayer, según un balance del OSDH.

Según el secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, el régimen sirio trasladó algunas armas químicas para proteger los materiales pero los principales depósitos se mantienen seguros.

En el campo diplomático, los rebeldes, que mandaron a varios representantes a Nueva York con motivo de la Asamblea General de la ONU, recibieron la noticia de que EEUU les concederá más ayuda y desbloqueará 45 millones de dólares adicionales.

Por último, en Ginebra, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU dio luz verde a la prolongación y la extensión del mandato de sus investigadores. La ex fiscal del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), Carla del Ponte, integrará esta comisión.

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