La Alhambra apátrida

  • La Biblioteca de Andalucía acoge hoy el estreno de 'Tierra de nadie', una videocreación que muestra las reflexiones de un artista español, un bailarín británico y un fotógrafo palestino

¿Sería imaginable hoy en día una Alhambra sin un turista japonés con una cámara último modelo o un señor escandinavo con sandalias y calcetines? De la relación entre el monumento y sus visitantes surge la video-instalación Tierra de nadie, un proyecto multidisciplinar que se estrena esta tarde en la Biblioteca de Andalucía como preámbulo al Hay Festival que comienza mañana en el Palacio de Carlos V, donde se podrá ver el documental hasta el próximo 7 de abril de 10 a 19 horas.

Tampoco sería imaginable un proyecto en la Alhambra en el que no se dieran cita creadores de Oriente y Occidente, premisa que ya cumplió el mismísimo Enrique Morente con su documental Morente sueña la Alhambra. En Tierra de nadie se continúa el modelo con el fotógrafo palestino Yazan Al-Khalili, el video-artista español Eugenio Ampudia y el bailarín y coreógrafo británico Noel Wallace.

Los tres artistas partieron de las narraciones de Antonia Molina, la vigilante del palacio durante el periodo de Washington Irving y que alquiló habitaciones en el palacio a distintas personalidades antes de que la Alhambra fuera declarada monumento nacional. "Usando su historia como un punto de partida, Yazan, Eugenio y Noel exploran la relación entre el turismo y la imagen creada por las masas, la yuxtaposición de influencias orientales y occidentales sobre la Alhambra y cómo los usuarios actuales definen el lugar tanto como sus históricos gobernantes lo hicieron en el pasado", explica Elisa Hernando desde la Fundación Delfina, responsable del proyecto y colaboradora del Hay Festival.

El fotógrafo Al-Khalili prefiere utilizar una analogía para definir Tierra de nadie: "Una persona hablando sobre la Alhambra hace una historia del espacio y, en cambio, un millón de personas hablando hacen un espacio turístico". En su opinión, la instalación habla "de la belleza de la gente y sobre una historia que no es lo suficientemente extraordinaria para recordar". Por su parte, Eugenio Ampudia prefiere hablar de la Alhambra como un "espacio de conflicto" donde "la verdad es lo que se transforma". El otro vértice del triángulo creativo, el bailarín Noel Wallace, toma el testigo del bailaor Israel Galván, protagonista del documental 'morentiano'. "Me tuve que comprometer con el espacio y sentir la voluntad de la arquitectura"·, explica el artista británico. Para ello se inspiró en los diecisiete diferentes grupos de simetría del palacio nazarí para "celebrar la transformación de la imagen de la Alhambra". Tres artistas para convertir la Tierra de nadie en un espacio para todos.

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