Amor y conveniencia

Comentarios 2

Ya me lo había dicho una amiga con la que comparto una especial complicidad musical: cuando los ves sobre el escenario comprendes que hay magia entre ellos. Cuenta Ayaan Hirsi Ali, la somalí que fue diputada en Holanda, y activa combatiente contra la ablación, que en muchas sociedades islámicas lo que está mal visto es el matrimonio por amor; se considera pecaminoso. Es mucho más recomendable uno concertado por el pater familias con criterios más convenientes. En Occidente en cambio, el de conveniencia es un matrimonio que está perseguido por la ley. La anterior relación de Nacho Vegas con Enrique Bunbury era algo parecido. Uno obtiene la presencia mediática del otro, que con los focos sobre él y las ventas de su parte, busca un poco del prestigio artístico que intuye que le falta y olfatea en el primero. Y los dos salen ganando. Con Christina Rosenvinge todo es diferente. También los dos ganan. Pero de otro modo porque la relación es más genuina, como en las uniones con vínculo sentimental. Y además la escena alternativa nacional ya tiene una aristocracia de la que enorgullecerse. Ambos saben rodearse de músicos solventes y tiene gusto por vestir de gala y con gusto las grandes canciones. La idea de emparejarlos parece que fue de una revista musical que cultiva su fama de exclusiva y moderna, pero es de esas ideas que te hacen exclamar ¡cómo no se me habrá ocurrido antes! En parte almas gemelas, en parte socios en relación de simbiosis, y los dos con universos personales y poliédricos con capacidad para acoplarse en múltiples y variadas disposiciones, su suma se revela de posibilidades fascinantes. Él suelta gran parte de ese lastre autodestructivo, turbulento y negro que lo anclaba en la tristeza para mostrar una cara algo más plácida donde hay sitio para el humor y las bromas inocentes, como el guiño de Me he perdido ("así que hice chas y aparecí a tu lado"). Ella se abandona a una maraña eléctrica de mayor intensidad añadiendo su proverbial sensualidad. Y se nota que le priva. Mezclan el talento con la voluntad, tienen el impulso creativo insoslayable de Nacho y la perseverancia de Christina; la dedicación detallada de ella y el compromiso irrenunciable de él. La mirada asesina de niña perversa y con carácter de Rosenvinge y los párpados pesados de Vegas. Y sin contarlas también echan en el zurrón un puñado de canciones cada uno, como otras parejas echan sus cd's. Y las sienta de bien…

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios