Anatomía de las obras de arte

  • La artista Ángeles Agrela expone en el Hospital Real sus dos últimas colecciones, en las que reflexiona acerca de 'La profundidad de la piel'

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Debajo de la piel, cuando se busca la esencia, está la belleza; aunque también aparece entonces un amasijo de músculos, un puzzle de huesos y una maraña de arterias y órganos que, pese a todo, simbolizan la vida. La profundidad de la piel, la exposición de la artista jienense Ángeles Agrela que podrá verse en el Hospital Real hasta el próximo 29 de febrero, reúne parte de ese universo insólito que hay dentro de cada persona y que se muestra reinterpretado, jugado y formando parte de una realidad totalmente diferente.

Todo comenzó con la videoinstalación Entrevista (2007), en la que Agrela se sitúa frente a la cámara relatando -a medio camino entre lo real y lo fantástico- la vida de un alter ego artista, sus motivaciones a la hora de crear y sus planteamientos estéticos. "Me hizo gracia inventarme una biografía porque, a veces, cuando voy a ver una exposición, el galerista me habla más de la vida del artista que de la obra que estoy viendo. Fue divertido crear una biografía y una vida más interesante y mucho más trágica que la mía", confiesa. Así, por ejemplo, cuenta que su padre -o el de su alter ego- la obligó a estudiar Medicina, aunque ella soñaba con ser artista y las láminas con ilustraciones de anatomía de sus libros se convertían en un lienzo perfecto sobre el que dar rienda suelta a su creatividad. Ése fue el germen de Lección de anatomía, una serie integrada por unas 60 obras de gran formato y de las que se pueden ver ocho en esta muestra.

A modo de un atlas de anatomía, en esos grandes dibujos sobre papel hay espacio para músculos que se desdoblan, vísceras vestidas de bordados... Se trata de ilustraciones sobre ilustraciones que, aunque se asomen como espontáneas y casuales, tienen detrás un significado global: "Quería cambiar un poco el sentido de esos dibujos de anatomía tan correctos y formales y jugar con la ironía de cada una de las láminas a partir de los nuevos elementos que iba intercalando".

De ese interés por forzar hasta el extremo la anatomía humana nació La profundidad de la piel, la serie de obras que da título a la exposición y en la que, literalmente, arranca la piel a los personajes de grandes obras maestras de la historia del arte; y así pinturas de Vermeer, Durero, Botticelli, Corot, Van Eyck o Holbein se diseccionan para mostrarse en toda su profundidad.

"Dejo a los personajes con su mirada y su gesto sereno mientras yo me dedico a explorar lo que tienen dentro. En la mayoría de los casos, el interior que se muestra es el que correspondería en la realidad, aunque en otras ocasiones me permito ciertos guiños irónicos y coloco tocados que son parte de un intestino o dentaduras en pleno cráneo", explica la autora.

El resultado, muy lejos de resultar grotesco, ofrece una curiosa sensación de placidez, de descubrimiento de lo humano y real del arte. En realidad, la base de las obras no son copias literales de los cuadros, sino que Agrela elige fragmentos o personajes secundarios y apuesta por un encuadre diferente, en muchos casos en un formato redondo. "Me planteé pararme y sentarme a copiar las obras intentando imitar el estilo de cada uno de los pintores e incluso utilizar sus técnicas. Creo que ha sido la lección de pintura más grande que he tenido en la vida y la experiencia me ha gustado muchísimo, mucho más que hacer otro tipo de obras que pensaba que me atraían más", afirma.

No es la primera vez que Ángeles Agrela muestra interés por el cuerpo humano. Ya en su primera exposición, hace ahora 18 años, llenó una pared entera del Palacio de los Condes de Gabia con exvotos -pequeños cuadros con partes del cuerpo pintadas que se colgaban en los muros y en los techos de las iglesias como ofrenda por un bien recibido-: "Al final, por mucho que creas que estás cambiando y evolucionando, tus inquietudes siempre son las mismas. En mi caso, el cuerpo humano y el retrato son dos realidades que he utilizado siempre y que me fascinan".

La profundidad de la piel es la tercera exposición del ciclo Artistas de la UGR con el que el Centro de Cultura Contemporánea de la Universidad de Granada quiere mostrar las creaciones de los artistas formados en su Facultad de Bellas Artes que han conseguido una importante proyección y el reconocimiento unánime de la crítica.

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