Arriaga destapa su talento como director en 'The Burning Plain'

  • n cine. El guionista mexicano de 'Babel' compite por el León de Oro con una cinta protagonizada por Charlize Theron y Kim Basinguer.

El mexicano Guillermo Arriaga difícilmente olvidará el día de ayer, tras poner a prueba su talento como director ante la crítica y el público del Festival de Venecia con su primer largometraje, The Burning Plain, un drama con Charlize Theron y Kim Basinger como protagonistas.

En juego estaban no sólo los nervios de un debutante, sino demostrar hasta dónde puede llegar el escritor tras su sonado 'divorcio' de Alejandro González Iñárritu (Babel), por sus reivindicaciones de un mayor reconocimiento autoral a los guionistas.

The Burning Plain inevitablemente se ve en términos comparativos con el cine de Iñárritu y Arriaga supera con éxito la prueba a juzgar por los aplausos recibidos. El peso de la muerte, un pasado sin resolver, la redención y el amor son temas que bascularon en las películas que Arriaga escribió para Iñárritu y que definen The Burning Plain.

La espectacular actriz sudafricana Charlize Theron, que comparte minutos en la gran pantalla con Kim Basinguer, fue la gran protagonista de la jornada. Theron da vida a una mujer con un pasado que intenta olvidar marcado por la muerte de su madre, encarnada por Basinger. "Tengo obsesión por el peso de los muertos", señaló Arriaga. "Mi identidad se construye con las personas que quiero, por eso cuando alguien a quien quiero muere, una parte de mi se quiebra", explicó. "Vivimos en una sociedad obsesionada con la representación de la muerte", añadió el realizador, para quien la lucha contra la vejez en forma de cirugías plásticas, por ejemplo, constituye sólo una forma de reprimir la muerte.

En el metraje, las vidas de las dos ganadoras de un Oscar se cruzarán con los personajes que interpretan el mexicano Yapzik y portugués Joaquim de Almeida, cada uno ellos marcado por los cuatro elementos: agua, tierra, fuego y aire.

Junto a la ópera prima como director de Guillermo Arriaga, Venecia también dejó ayer sitio para otras películas que no pasarán desapercibidas. El cortometraje Cry Me a River, de Jia Zhang-Keduring, es el adelanto de un ambicioso proyecto cinematográfico que el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) encargó hace un año al cineasta para su futura exposición En la ciudad china.

Junto a ellas, también se pudo ver La rabbia. Ipotesi di ricostruzione della versiona originale del film, la osada empresa del realizador Giuseppe Bertolucci por completar la película que Pier Paolo Pasolini rodó hace cuarenta y cinco años. Además, José Mojica Marins, maestro de la serie B brasileña, regresa después de cuarenta años con su personaje estrella, Zé do Caixão, que, con sus uñas de diez centímetros, hizo correr la sangre en Venecia por los cauces de la sección fuera de concurso en Encarnação do Demônio.

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