Aventuras felinas

  • Kandor Graphics estrena en Granada 'El lince perdido', candidata al Premio Goya a la Mejor Película de Animación

Félix iba a ser el dibujo animado de un pequeño lince que se movía con libertad por los anchos paisajes de Doñana, pero el empeño de los estudios granadinos Kandor Graphics por desmarcarse y su voluntad de hacer una película educativa que se saliese de los límites de lo tradicional, han convertido a El lince perdido en la primera gran súper producción animada hecha en Andalucía. Tres años de trabajo, un equipo integrado por cuarenta "héroes" y algo así como 136.800 fotogramas son las cifras que mueve esta cinta, que acaba de ser nominada al Goya a la Mejor Película de Animación junto a Donkey Xote, Espíritu del bosque y RH+, el vampiro de Sevilla.

Los primeros pasos de El lince perdido se remontan a 2005, fecha en la que Kandor Graphics recibió el encargo por parte de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía de hacer una película para niños con un mensaje claro sobre la necesidad de cuidar el entorno y la naturaleza. A partir de ahí, la máquina encabezada por Manuel Sicilia y Raúl García se puso a funcionar a un ritmo de vértigo. Había que crear de la nada unos buenos personajes, unos buenos escenarios y, ante todo, un buen guión. "Teníamos muy claro que, para hacer una película que pudiera competir en el mercado sin complejos, necesitábamos un buen guión, que es el aspecto donde siempre ha fallado la animación en España. Nuestro principal objetivo fue crear una historia que consiguiese enganchar al público, que la gente se implicase y se preocupase por lo que les pasa a los personajes. Si eres capaz de generar esa conexión, todo está ganado", explica Sicilia, director de la cinta junto a Raúl García.

El resultado final de El lince perdido narra la historia del lince Félix y sus amigos, entre los que se encuentran Gus, un camaleón paranoico; Beea, una cabra aficionada a los deportes de riesgo; Rupert, un topo con agudos problemas de vista; y Astarté, una halcón con grandes ansias de volar. Juntos tendrán ante sí la complicada tarea de descubrir qué se esconde detrás de las extrañas desapariciones de animales en el Acebuche (Parque Natural de Doñana), donde acechan el multimillonario Noé y su secuaz Newmann, un peligroso cazador. Entre los animales existen fuertes vínculos de amistad, aunque eso no evita que algunos como Gus se empeñen en "robar más planos de la cuenta" al protagonista. "Se come la pantalla", reconoce Sicilia.

Todos ellos fueron quienes marcaron el principio de esta cinta, que hoy se puede ver en primicia en los cines Kinépolis de Granada y que llegará a las pantallas de toda España el próximo jueves. El estreno llega después de su exitoso paso por festivales como Animadrid, donde ganó el premio al mejor largometraje, además de recibir una mención especial en Animacor.

La pequeña historia de El lince perdido recibió un impulso definitivo con el acuerdo que Kandor Graphics firmó en el ecuador de todo el proceso con la productora malagueña Green Moon que dirige Antonio Banderas. El entendimiento entre los dos estudios fue instantáneo, apenas tres semanas desde el primer contacto en Los Ángeles, donde ambas productoras tienen oficinas.

Así, El lince perdido pasa a ser el primero de los cinco proyectos que Kandor Graphics y Green Moon realizarán al alimón. En esta ocasión, Banderas ha prestado su imagen en todo lo referente a la imagen y a la promoción, pero está previsto que el actor malagueño se implique con mayor intensidad en los futuros trabajos en tareas como el doblaje de alguno de los personajes, así como en todo lo referente a la distribución de las películas en el extranjero.

El lince perdido ha sido creado a partir de animación 3D, lo que supone que absolutamente todo, desde la mirada de los personajes hasta el último insecto que se apoya en la hoja de un árbol, ha sido creado por ordenador a partir de cero. Esos han sido precisamente los mejores avales de una historia de aventuras que va in crescendo para terminar en una hora final "brutal".

El lince perdido cuenta, entre otras, con las voces de César Sarachu y Esperanza Pedreño, ambos actores de la serie de televisión Cámera Café. Ellos se unen a las más de 200 personas en total que han participado en hacer del resultado final de esta película todo un éxito. "Todos nosotros confiamos al cien por cien en esta película y estamos seguros de que va a gustar. Somos conscientes de que nos encontramos con limitaciones, pero trabajamos en el empeño de que cada vez sean menos, aunque la verdad es que si apostamos en un principio por esto era porque realmente no nos imaginábamos lo complicado que iba a ser todo", destaca Sicilia.

Por el momento, El lince perdido ya ha sido vendida a 35 países y, a falta de su inminente estreno en todo el país, la candidatura al Goya le anuncia un futuro lleno de buenos momentos.

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