Bib-Rambla rememora la quema de libros musulmanes en 1502

  • La compañía García Lorca realizó tres funciones de un romance de ciego que relata la orden del cardenal Cisneros, "un atentado contra el mundo de la cultura"

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La Plaza Bib-Rambla retrocedió ayer cinco siglos en el tiempo. Un 23 de febrero de 1502 el cardenal Francisco Ximénez de Cisneros ordenó que se quemaran allí los libros escritos en lengua árabe. La compañía García Lorca representó ayer en este mismo espacio un romance en el que se narraba los hechos acaecidos acaecidos hace 506 años.

El director de la formación teatral, Miguel Serrano, es el autor de un texto que conmemorar el agravio que sufrió "no ya el pueblo musulmán, sino el mundo de la cultura".

Serrano ha elegido para la ocasión el modelo de los antiguos romances de ciego: composiciones en verso que eran cantados en las plazas y mercados para relatar hechos que impresionaban a la gente por su truculencia.

Hasta tres veces ofreció ayer el ciego de la compañía García Lorca su tonada a al sorprendido público que se arremolinaba en torno a su tarima, ubicada en una esquina de Bib-Rambla: a las 12.00, a las 12.30 y a las 13.00 horas.

El escenario estaba instalado junto al nuevo quiosco de la empresa de visitas guiadas Cicerone, que propuso a la compañía teatral la conmemoración del suceso con motivo de la inauguración del flamante punto de encuentro. "La quema de libros fue un atentado contra la cultura y nosotros nos dedicamos a difundir la cultura, por eso queríamos recordar el suceso", cuenta María Angustias García-Valdecasas, guía turística y cofundadora de Cicerone, una empresa turística que ofrece diariamente una ruta por la ciudad que lleva por nombre Entre el islam y el cristianismo.

Pero ese no fue el único acto que recordó ayer la pira de volúmenes, en la que según unos historiadores ardieron 5.000 volúmnes y otros cifran en más de un millón. La Mezquita de la Paz de Granada rememoró el suceso mendiante la lectura de un manifiesto. Rodeado de velas que simbolizaban la destrucción de los ejemplares andalusíes, el profesor de la Universidad de Granada Javier López Gijón coincidió en Bib-Rambla con la representación de la compañía García Lorca.

La orden del gobierno de los Reyes Católicos se dio "para que el olvido triunfase sobre la memoria, para desarraigar a un pueblo", señaló López Gijón, quien dijo que no se puede olvidar "que se empieza quemando libros y se termina eliminando personas".

El portavoz de la Mezquita de la Paz de Granada, Ibrahim López, se refirió al 23 de febrero de 1.502 "un día muy triste para España y toda la cultura de Al-Ándalus, porque ganó la barbarie sobre la intelectualidad".

López Gijón aseguró que con estos actos "lo que se pretende no es rascar en el pasado sino evitar que en el futuro se llegue a esos términos".

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