Brillante Mendoza 'secuestra' a Isabelle Huppert

  • El director filipino se postula como firme candidato en la Berlinale

Era una de las películas más esperadas, y no defraudó: el filipino Brillante Mendoza presentó ayer en la Berlinale Captive, el relato de un angustioso secuestro inspirado en hechos reales que protagoniza la francesa Isabelle Huppert.

Tres años después de ser coronado mejor director en Cannes con Kinatay y competir en Venecia con Lola, Mendoza vuelve a sacudir al espectador poniendo cara al conflicto separatista de Mindanao, la segunda mayor isla de Filipinas.

Para el cineasta, de 51 años, Captive es esencialmente una película sobre "humanidad y lucha por la vida". "Como directores creo que debemos ser responsables de lo que ocurre a nuestro alrededor en lugar de preocuparnos sólo de la parte artística", dijo durante la presentación del filme. "Estas historias deben ser contadas."

Así, se inspiró entre otros en el secuestro Dos Palmas, perpetrado en 2001 en Palawan por el grupo separatista islámico Abu Sayyaf (ASG). De manera similar a lo que sucedió entonces, "Captive" muestra cómo un grupo de unos 20 turistas, entre los que por azar se encuentra la cooperante francesa Thérèse (Huppert), son tomados como rehenes por el ASG y trasladados a Mindanao.

Allí comienza una penosa andadura por la selva, donde no sólo tendrán que hacer frente al miedo que les inspiran sus captores, sino también a las constantes operaciones del ejército y su fuego indiscriminado. A medida que pasan los días, agotados física y moralmente, pierden la esperanza en que las autoridades del país estén realmente intentando salvarlos. "Elegí este tema porque para mí es importante mostrar que hay un problema y que el gobierno filipino -y todo el mundo- debe abordarlo", explicó Mendoza. Con este fin realizó un extenso trabajo de documentación en el que se entrevistó con todas las partes del conflicto, desde supervivientes a captores, militares y autoridades.

Al igual que en sus anteriores trabajos, también en Captive se aprecia un enfoque documental, que potencia la sensación de autenticidad. Por eso el rodaje -de casi un mes- se realizó de manera cronológica, para que los protagonistas pudieran experimentar lo más cerca posible las sensaciones de los personajes que interpretaban. "El talento de Brillante es captar esos momentos en los que pone al actor ante una situación de caos", dijo Huppert (8 mujeres). "Nunca sabíamos lo que iba a pasar al día siguiente y tampoco conocimos al resto de actores hasta que empezó el rodaje", añadió. Para el actor filipino Sid Lucero, que da vida a uno de los captores, esa forma de trabajar de Mendoza es "orgásmica".

Y de conflictos, pero en otro terreno radicalmente opuesto, habló también la segunda película de la jornada, la poética Méteora. Dirigida por el griego Spiros Stathoulopoulos, de origen colombiano, narra una historia de amor imposible entre un monje y una monja recluidos en dos recónditos monasterios. La crítica aplaudió la evocadora visión del director de PVC 1, que se sirve de las fascinantes formaciones rocosas de la región de Méteora, en el centro de Grecia, para acentuar el dilema moral de los protagonistas, al tiempo que utiliza la animación para insuflar aún más expresividad a la iconografía ortodoxa. En Méteora, las nubes eclipsan las montañas, haciendo que los monasterios construidos sobre ellas en el siglo XIV parezcan como flotando.

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