Bruno Ganz, homenajeado por su carrera

  • Los accidentados Premios del Cine Europeo, sin la presencia de Polanski

Sin el favorito Roman Polanski por acuerdos de extradición, con ola de frío polar, con invitados con problemas para llegar por la huelga de la aerolínea Finnair y para volver por la de los controladores aéreos en España, los Premios del Cine Europeo siguieron ayer su curso homenajeando a Bruno Ganz.

El hundimiento es la película por la que es conocido internacionalmente este actor suizo (Zurich, 1941) que charló ayer con su amigo y presidente de la Academia de Cine Europeo, Wim Wenders, alrededor de una carrera a la que se rinde homenaje en la gran gala del cine del viejo continente.

Y "tocados y hundidos" estaban también los organizadores del evento, sobrepasados por la serie de contratiempos que están complicando las horas previas a la entrega de galardones.

El cierre de aeropuertos por la ola de frío polar complicaba en el mejor caso, cancelaba en el peor, la asistencia de periodistas e invitados.

Roman Polanksi, favorito con siete nominaciones por su película El escritor, no se arriesgará a ser detenido como ya le sucedió a finales de septiembre en Suiza, donde había viajado para recibir otro honor cinematográfico, puesto que Estonia también tiene acuerdo de extradición con Estados Unidos.

Además, la huelga de la compañía aérea Finnair, debido a que muchos vuelos hacían escala en Helsinki para llegar a la capital de Estonia, propició cambios de billetes de última hora -y su consiguiente coste- a la organización, que ahora también trataba de gestionar los problemas para el regreso de los invitados españoles a causa del cierre del espacio aéreo español.

Con todo, los Premios del Cine Europeo se celebraron anoche en el Nokia Concert Hall y ya a mediodía Bruno Ganz, el único que ya tenía el premio asegurado, reflexionó sobre su trayectoria para intentar normalizar la situación.

"Me siento orgulloso de mi trabajo en dos tercios de mi filmografía", aseguró el intérprete, también conocido por El cielo sobre Berlín, de Win Wenders, y que exhibió una gran modestia al reconocer que no es "de esos actores que revisan todo el rato sus películas".

"Hay películas que no soportan bien el paso del tiempo y otras que se convierten en otra cosa", dijo. Y para él, la cinta de Wenders en la que interpretaba al ángel Damiel, supone ante todo "un documental sobre el Berlín de antes de la unificación" porque "la mayoría de las calles y los lugares que en ella aparecen ya no están".

"Es el único documental en el que salen ángeles", bromeó Wenders, quien reconoció la importancia del cine europeo como contraposición al estadounidense. "Nos damos cuenta de que el espíritu de la película tiene que inventarse cada día, de que el cine no es tanto un producto", reconoció el también realizador de París, Texas. Por su lado, Ganz tiene pendiente de estreno en España Colors in the dark, sobre el mal de Alzheimer.

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