Carmina se ríe del luto

  • Paco León ultima el rodaje de 'Carmina y amén', que protagonizan su hermana María y su madre

Como Paco León sabe que "una madre haría cualquier cosa por un hijo, incluso una película, o dos", y como la suya en concreto soporta bien la responsabilidad de la fama porque de todos modos tampoco es nuevo, que ella en su barrio -dice la aludida, Carmina Barrios- ha sido "siempre muy conocida", el actor y desde hace no mucho director puso de nuevo a su familia a trabajar para rodar no la continuación -precisa él- sino "el cierre", esa es "en principio" la idea, del díptico "antropológico-social" que se abrió con Carmina o revienta, aquella "cosa raruna" que tan exitosa y popular acabó resultando. Después de tres semanas de rodaje y a falta de otra para darlo por finalizado y entrar en la fase de montaje y posproducción, León, su hermana María y la carismática matriarca/fuerza de la naturaleza y de los barrios populares presentaron el proyecto, convencidos de que desembocará en "peliculón".

El encuentro se celebró en el hotel Alfonso XIII, "marco incomparable", bromeó Paco León, además de una de las localizaciones de esta "comedia muy negra" que el sevillano desea que "huela a Azcona y Berlanga". La cinta se está rodando también en un edificio entero en Los Remedios, que simulará sin embargo estar en un barrio -eufemismo va- humilde, así como en el cementerio de Dos Hermanas y en la Puerta de Jerez o el hospital Virgen del Rocío, dentro de Sevilla. "Queremos mantener la frescura de la primera", explicó de entrada el director de Carmina y amén, producida por Andy Joke y Telecinco Cinema con la participación de Canal Plus, y cuyo estreno -"con todo el arsenal de promoción" de estas empresas, porque tanto León como los productores pretenden que la película consiga "una presencia en salas mucho más importante" que el título precedente- está previsto para la próxima primavera.

Al margen del presupuesto, considerablemente superior al de la primera -rodada "en once días y con dos cámaras de fotos"- aunque guardado celosamente en secreto por los ejecutivos de Telecinco que acudieron al acto, León se ha propuesto "profundizar en algo encontrado casi por casualidad" el año pasado, ese recorrer la difusa línea entre realidad y ficción -aunque la trama será esta vez "más ficcionada y menos libre en ese sentido", y hacerlo además "con mejor factura pero sin perder nunca ese espíritu" y conservando la apuesta por el trabajo con la improvisación, por el solapamiento de géneros, donde cabe una cierta dosis de drama, y por la combinación, "todos al mismo nivel", de actores profesionales y no-profesionales.

Aparte de Carmina Barrios y María León, Paco Casaus, Yolanda Ramos, Estefanía de los Santos, Manolo Solo, Teresa Valdehita, Alejandro León, Marina León, Mari Paz Sayago, Assane Dath y Julio Fraga se cuentan entre los intérpretes de la cinta; y sí, todos los León citados aquí comparten vínculos de sangre pues no en vano en Carmina y amén vuelve a haber "familia a cascoporro", uno de los "temas importantes" que el actor y aquí tan sólo director quiso abordar. Otro de ellos, la muerte, desencadena la trama misma de la película, en la que Carmina, tras fallecer repentinamente su marido, persuade a su hija María de no dar parte de la defunción hasta pasados dos días para poder cobrar de ese modo la paga doble que el padre tenía pendiente, lo que obligará a las dos mujeres a ocultar tanto el cadáver como sus respectivos duelos ante la peculiar comunidad de vecinos de su bloque.

"A mí la verdad es que me está gustando igual", dijo la madre de Paco y María León y figura central de las dos películas. "Pero vamos, que Santi Amodeo me daba más libertad", bromeó Carmina Barrios, que hace un pequeño papel -"ahora a la mujer todo le parece poco", contraatacó su hijo- en ¿Quién mató a Bambi?, la comedia del citado director sevillano que llega a las salas el próximo fin de semana. "¿Y el aprendizaje? Pues la primera vez me puse ahí sin saber nada... y sigo sin saber nada, pero sé dónde tengo que pararme, me fijo en las marcas, esas cosas", añadió la actriz-cada-vez-menos-novel, que lleva bien "lo de ser un personaje": "Por la calle te trincan por el chaleco y te dicen 'dame un beso, chocho'. Porque se creen que soy como la de la película, y la verdad es que soy como la de la película, entonces yo les doy un beso y todos los que quieran".

A su lado, María León, que como hija nunca deja de "sorprenderse" con su madre, "pero es que como actriz es increíble", reconoció que jamás podrían hacer un trabajo así si no se quisieran tanto como se quieren. "Entre otras cosas porque es todo, en el fondo, muy extraño", explicó tras su viaje prácticamente sin transición del anonimato a la celebridad tras ganar la Concha de Plata en San Sebastián y el Goya por su papel en La voz dormida. Regresa ahora, por lo que dice en más de un aspecto, a sus orígenes: "María está en un sitio en el que yo no estoy pero podría perfectamente haber estado", dice sobre su personaje en la película, una joven -apunta su hermano- que "ya no es aquella princesa de barrio porque ha crecido y se ha hecho casi una señora".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios