Cine sin ley antitabaco

  • Rayda Jacobs asume la dirección y el papel protagonista en 'Confessions of a gambler'

Una película sobre una ludópata de la comunidad musulmana de Sudáfrica con un hijo gay que muere de sida. Con todo, lo que más acaba impactando es el nivel de nicotina de la cinta. No hay plano en el que no aspiren el humo de un cigarro. A Sudáfrica no ha llegado aún la Ley Antitabaco. Se trata de Confessions of a gambler, película de la sección oficial de Cines del Sur que ayer se estrenó en el Isabel la Católica.

En la rueda de prensa anterior al estreno, Rayda Jacobs asumió todo el protagonismo con respuestas largas y reflexivas. No en vano es, además de la protagonista, directora y autora del guión, basado a su vez en una premiada novela de la propia Jacobs donde una mujer cambia la mezquita por el casino. Quizás por eso, la actriz que la acompañó en la presentación, Nabeweya Scello, sólo pudo escuchar las disertaciones de la polifacética directora. Y aplaudir a la conclusión. "Es una historia muy atrevida sobre una mujer que lleva dos velos pero que no para de fumar ni de jugar a las tragaperras", explicó la polifacética Jacobs. "No podía dejar que nadie la dirigiera y por eso tomé el timón cuando los productores se pusieron en contacto conmigo para llevar la novela al cine". Tanto es así que, al terminar el rodaje, Jacobs 'desechó' el montaje de su director de fotografía y asumió una responsabilidad más. "No quería consejeros ni profesionales porque los mismos guionistas están llenos de reglas", explicó Jacobs. Y aunque la esencia de la novela está en la película, dejó fuera a un personaje transgresor: un imán gay.

Jacobs llegó incluso a consultar a tres imanes de Ciudad del Cabo para saber su opinión de la película. Se podría haber ahorrado el viaje. Con una protagonista 'enganchada' a las tragaperras, un hijo gay que muere de sida y una visión moderna de la mujer, los imanes no estallaron en aplausos cuando vieron el resultado. Jacobs quería ofrecer otra visión de la mujer musulmana, "incluso un poco guarrillas", explicó ante la carcajada general y la mirada cómplice de su actriz.

Y claro, los imanes de su ciudad 'despellejaron' su trabajo. Fue incluso invitada a un programa de radio con dos de ellos y la pusieron "verde". Pero no por la ludopatía de la protagonista que encarna ella misma. "Me criticaron sobre todo la promoción de la homosexualidad en la comunidad musulmana". Otras críticas le llegaron por citar alguna frase de Jesucristo. "Decían que no había que citarlo porque no era polígamo". Ya fuera de micrófono, un imán llegó a barajar la posibilidad de que un chico gay se pudiera casar con otro. "Siempre que se haga un cambio de sexo", apostilló el religioso.

Confessions of a gambler es una sorpresa de principio a fin. Incluso la banda sonora guarda la sorpresa de una guitarra flamenca haciendo arpegios mientras la protagonista tiende su esterilla para rezar a Alá mientras exorciza sus demonios tras dejarse los ahorros en una tragaperras. "En el año 2000 se abrieron una serie de casinos en Ciudad del Cabo y provocaron un caos en la calle", recordó Jacobs. En uno de ellos acabó su protagonista y también los espectadores de Cines del Sur. Entre estos, los fumadores salieron al final de la proyección 'pitando' para encender un cigarrillo.

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