Cineastas en lucha

  • Directores como Cameron, Del Toro o Zemeckis se oponen a los estrenos de películas en casa mediante pago

Una veintena de directores y productores de Hollywood firmaron una carta abierta conocida ayer en la que rechazan los planes de los estudios para poner en marcha un servicio premium para ver películas de reciente estreno en los hogares.

La misiva fue promovida por la Asociación Nacional de Propietarios de Salas de Cine de EEUU (NATO, en inglés) y publicada en su página web en un intento de crear oposición a un nuevo modelo de negocio que hará que se distribuyan filmes para ver en casa cuando aún están en cartelera.

Entre quienes apoyan a NATO están James Cameron, Guillermo del Toro, Robert Rodríguez, Peter Jackson, Robert Zemeckis, Roland Emmerich, Michael Bay y Kathryn Bigelow.

La compañía DirecTV tiene previsto comenzar a ofrecer el cine premium este jueves con el estreno adelantado en los hogares de la cinta Just go with it por 29,99 dólares (20,70 euros) a través de su canal de Video On Demand, cuando se cumplen apenas dos meses del debut de la película que todavía tiene presencia en los cines.

Detrás de esta estrategia de los estudios está la idea de rentabilizar el hábito de cada vez más espectadores que prefieren disfrutar de los filmes en sus domicilios pero que no quieren esperar a que el largometraje salga en DVD.

"Mis películas no van a ir a las casas antes de tiempo", aseguró James Cameron a The HollywoodReporter. "La experiencia cinematográfica es la fuente de todo nuestro negocio, más allá de las plataformas con las que tratemos. Si los exhibidores están preocupados, yo estoy preocupado. Deberíamos escucharles ¿Por qué le daríamos a la audiencia un incentivo para saltarse la más alta y mejor forma de nuestro cine?", se preguntó Cameron.

"Muchas películas irán a las casas antes de tiempo y eso debilitará la industria de los cines, por lo que mis películas están amenazadas", manifestó el director más taquillero de la historia de Hollywood.

Hasta ahora, el lapso de tiempo medio que pasaba entre el estreno de una producción en los cines y su distribución para los hogares era de cuatro meses, algo que con el plan premium queda reducido a la mitad, lo que según NATO no beneficia al sector y "canibaliza la venta de entradas". La llegada de internet y las descargas ilegales de películas y discos ha puesto en los últimos años en jaque a la industria cinematográfica y musical, que se enfrenta a una nueva cultura en la que los jóvenes se creen en el derecho de descargarse gratis películas ya que consideran que el pago por el acceso a internet es suficiente. Los creadores deben encontrar ahora nuevas fórmulas para hacer rentables sus proyectos y salir adelante.

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