La Cuarta Fase 'al desnudo'

  • El Parque de las Ciencias abre al público el nuevo recinto para dar a conocer las instalaciones "en su estado puro" con visitas guiadas por alumnos de Arquitectura a través de los cinco pabellones

Cada vez está más cerca la inauguración de la Cuarta Fase del Parque de las Ciencias. Para abrir boca, el centro ha organizado unas jornadas de puertas abiertas durante este fin de semana para que el público pueda conocer el edificio "al desnudo". A lo largo de todo el día de ayer y la jornada de hoy el nuevo recinto estará abierto para que los visitantes descubran el gran proyecto arquitécnico que dará lugar a un museo que se convertirá en la gran referencia andaluza en divulgación científica.

Los responsables del diseño de "esta pequeña Sierra Nevada", los arquitectos Eduardo Jiménez Artacho y Yolanda Brassa, estuvieron ayer presentes en el museo para dar la bienvenida al público y ofrecer una visita guiada en la que explicaron con detalle el proceso y la esencia del proyecto: "Arranca con dos cuestiones clave. Por un lado, tiene una dimensión urbana muy potente, casi la mitad del recinto de la Alhambra. Se trata de una operación paisajística que recupera parte de la textura vegetal que ya no existe en la zona, que es muy importante en la esencia de la ciudad de Granada; por otra parte, se encuentra la geografía de Sierra Nevada. Sus elementos minerales y geológicos los utilizamos en la geometría de los lucernarios: una cresta de luz situada en el vestíbulo del museo que se convierte en una gran fuente de luz natural que da la sensación de estar al aire libre".

Los arquitectos del proyecto han tenido en cuenta en todo momento la accesibilidad al edificio y la flexibilidad de movimiento dentro del mismo. Una gran plaza da la acogida a los visitantes y les conduce al vestíbulo, que sirve de brazo conector y organizador del recorrido, "un lugar de referencia donde la gente entra y sale para orientarse". Son cinco los nuevos pabellones que componen la Cuarta Fase del Parque, "cinco cajas" separadas por unas "fisuras" que permiten una conexión con el museo actual. No existen barreras arquitectónicas, las rampas sustituyen a las escaleras, de manera que apenas se aprecian los cambios de nivel. Este sistema evita el "clásico laberinto de un museo" permientiendo al visitante el movimiento por el complejo con libertad entre una sala y otra.

Se trata de un edificio práctico, con una gran respeto al medio ambiente y un estilo minimalista. "Se resuelve con pocos materiales", matiza Jiménez Artacho, "se utiliza hormigón pulido en el suelo, madera reciclada en las paredes en el vestíbulo, techos de cartón yeso y una estructura metálica del lucernario". El Parque de las Ciencias ha conseguido un espacio con unas condiciones únicas en Andalucía.

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