Daniel Canogar reflexiona sobre matrimonio del arte y la ciencia

  • El artista madrileño ofrece una conferencia en el Parque de las Ciencias, donde expone una instalación

Daniel Canogar ve el cerebro como una maraña de cables de electricidad, de teléfonía o informáticos ya anticuados que donaron de forma gratuita las chatarrerías de Nueva York. Con ellos formó una escultura orgánica atravesada por chispas de luz, que es la forma metafórica con la que el reconocido artista madrileño ha representado el cerebro e internet. La obra se muestra en el Parque de las Ciencias, que ayer visitó para explicar este y otros conceptos en la conferencia Luz y sombras. Proyectos recientes.

Canogar se mostró muy satisfecho e ilusionado porque esta obra que concibió en Nueva York le haya seguido "el rastro" hasta su país natal. El artista hizo hincapié en la importancia de unir el arte y la ciencia, una separación que, recuerda, es relativamente reciente en la historia - "en el Renacimiento había personajes como Miguel Ángel, que eran artistas y científicos"- y que tenderá a desaparecer en el futuro gracias a la interdisciplinariedad.

También habló de la labor de difusión que realizan centros como el Parque de las Ciencias con exposiciones como Cerebro. "Hay pocos espacios de este tipo", aseguró el artista.

En este sentido, incidió en la importancia de esta simbiosis ya que la unión entre la actividad artística y el conocimiento del cerebro es tan estrecha que "está demostrado que el arte llega incluso a estimular ciertas partes del cerebro que son muy difíciles de ejercitar de otra forma". "El arte invita a un pensamiento no lineal, permite descubrir las partes más intuitivas del cerebro, un aspecto fundamental para nuestra supervivencia", ha añadido.

Para Canogar, "el cerebro es un profundo misterio, insondable, un laberinto que quizá nunca lleguemos a descubrir". Y eso es precisamente lo que muestra en su obra Manojo de nervios. Pero lo hace a través de una metáfora que consiste en reflejar el funcionamiento del cerebro a través de un símil: Internet. "Es como si la red fuese una especie de cerebro global", aclara.

En cuanto al uso de materiales reciclados, explica que es una forma de denunciar que tiramos demasiados materiales. "La tecnología se ha convertido en una carrera imposible, en la que todo desaparece demasiado rápido. Así que es importante recuperar en esta obra la tecnología que ya ha tenido una vida, una existencia, para despertar de alguna forma la memoria que tuvieron todos estos materiales", cuenta el artista, para quien los objetos tecnológicos, como los seres vivos, nacen y mueren.

Además de las obras que expone en el Parque de las Ciencias hasta septiembre de 2013, el artista repasó ayer toda su creación bajo el hilo conductor de Luz y sombras porque estos dos elementos son los ejes vertebradores de su obra

Daniel Canogar es autor de trabajos tan conocidos como Travesías, la escultura de LEDs realizada para el atrio del Consejo de la Unión Europea en Bruselas con motivo de la presidencia española de la Unión Europea en 2010. Además de esta instalación, ha presentado otras creaciones en espacios públicos como Constelaciones, el mosaico fotográfico más grande de Europa creado para dos puentes peatonales que cruzan el río Manzanares en el Parque MRio de Madrid.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios