Descabello al centro Guerrero

  • La Diputación acusa a la familia del pintor de haber roto las negociaciones unilateralmente y exige que se le cedan las obras para seguir hablando del mantenimiento de su legado

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El Centro José Guerrero recibió ayer el puntillazo final. El presidente de la Diputación Provincial, Antonio Martínez Caler, del PSOE, anunció la intención de la institución de "devolver la obra [a la familia del pintor], con el mismo cuidado y diligencia con que la trajimos, al lugar y destinatario que nos indiquen los herederos de don José Guerrero". El legado del pintor se marcha de Granada. No obstante, Martínez Caler dio un ultimátum a la familia para seguir negociando su permanencia en Granada: "Que nos den la obra y luego hablamos", dijo.

La actitud de la Diputación era la respuesta a un fax enviado por Lisa y Tony Guerrero a la Diputación el pasado sábado en el que anunciaban que daban "por finalizado a todos los efectos" el convenio que durante diez años ha hecho posible que la obra del pintor estuviese cedida en el Centro José Guerrero de Granada.

Los herederos habían enviado ese fax denunciando "un claro y concluyente incumplimiento por parte de la Diputación" del convenio que habían firmado el pasado 24 de abril. ¿El motivo? La aprobación, en el pleno del 28 de abril, de la creación de la Fundación Granadina de Arte Contemporáneo, fundación que se haría cargo de la gestión del Centro Guerrero, algo a lo que la familia se opone.

Desde que se anunció la creación de esa fundación, que reuniría todos los fondos de pintores con que cuenta la Diputación, la familia Guerrero expresó su malestar, ya que consideran que tal fundación 'diluiría' la importancia de la obra del pintor.

Los herederos del creador exigían que el Centro Guerrero estuviese totalmente al margen de esa fundación, a lo que parecieron acceder los responsables de la Diputación, encabezados por la responsable de Cultura, María Asunción Pérez Cotarelo (IU), durante la negociación del convenio el pasado 24 de abril. Cuatro días después, en el pleno de la institución provincial se aprobaban los estatutos de la Fundación de Arte Contemporáneo que incluían un párrafo que ha desatado el final de las negociaciones: "La Fundación Granadina de Arte Contemporáneo tiene por objeto (...) la gestión del Centro de Arte Contemporáneo de la Diputación de Granada, (...) a cuyo fin se destina el edificio de su propiedad, sito en Granada, calle Oficios, número 8". Ésa es la dirección del Centro José Guerrero. Los hijos del pintor se sintieron "engañados".

Ayer les respondió Martínez Caler, acusándolos de haber roto "unilateralmente las negociaciones". "Quiero rechazar las falsas acusaciones de deslealtad realizadas por la familia Guerrero por carecer del menor fundamento", dijo. "Hemos actuado con absoluta lealtad, transparencia y buena fe en el intento frustrado de renovar la permanencia del fondo Guerrero en el centro", añadió.

Caler defendió la actuación de Asunción Pérez Cotarelo, a quienes ciertos sectores culturales de la ciudad culpan de toda la polémica. "Quiero reconocer y agradecer el trabajo, el esfuerzo y el coraje de la diputada de Cultura", dijo, "a pesar de haber sido insultada y humillada tanto por la propia familia como por el coro orquestado para tal fin por quienes seguramente han temido algo que perder, que son en cualquier caso quienes con toda probabilidad han manipulado la voluntad de los herederos para preservar las parcelas de lo que han considerado un coto propio, cerrado y exclusivo". El presidente no explicó quiénes integraban ese coro.

También acusó a la familia de haber iniciado "contactos" con otras instituciones, como el Ayuntamiento de Granada, gobernado por el PP. "Nos congratulamos del entendimiento inicial de ambos y deseamos el mejor éxito del mismo y la más armoniosa y duradera relación si, efectivamente, hace posible que las 40 obras en lienzo y 20 en papel de José Guerrero permanezcan en Granada".

"Quiero rechazar tajantemente como intolerable", añadió luego, "el insulto contenido en el escrito formal de la familia Guerrero [el enviado por fax dando por ultimado el convenio] que literalmente dice: 'Es lamentable que el fin de este proyecto se vea marcado por actos innobles que traicionan la voluntad de los acuerdos'".

"Jamás aceptaré como presidente de una institución pública", señaló el presidente de la Diputación, "ni el insulto ni la humillación soberbia de aristocracia de ningún género, ni de señores de ningún arte, oficio, renta o capital". Martínez Caler volvió a señalar una vez más, que la pretensión de los herederos de crear una Fundación José Guerrero dedicada exclusivamente a la obra del pintor y sin criterios políticos a la hora de su gestión como el intento de "creación de un ente fundacional con carácter privado sustentado económicamente y patrimonialmente con fondos públicos". Luego anunciaba el final del centro al señalar la intención de la Diputación de "devolver la obra, con el mismo cuidado y diligencia con que la trajimos, al lugar y destinatario que nos indiquen los herederos de don José Guerrero".

Sólo hay una última salida, apuntó el presidente de la Diputación: que los herederos entreguen sin condiciones la obra del pintor a la Diputación. Una vez hecho eso, la institución provincial se plantearía negociar con ellos. "Que nos den la obra y luego hablamos", sentenció. El presidente rechazó crear la fundación que piden los herederos.

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