Polémica Concierto de Extremoduro de Alhendín

Desorganización al extremo

  • Los autobuses gratuitos de vuelta a la ciudad no aparecieron después del concierto de Extremoduro, lo que provocó hileras de personas andando por los arcenes

"Hago cola sin parar, en la puerta de algún bar...". Así reza una de las canciones de Extremoduro y el perfecto título que podría darse a la noche del concierto que ofreció la banda de Robe Iniesta en Alhendín el pasado sábado, que se convirtió en una gran peregrinación que a más de uno le costó perderse el principio del concierto y pasar mucho frío de vuelta a casa. La gran cola de coches por la autovía hacía presagiar que lo que esa noche acontecería no sería para olvidar, música aparte.

A su vez, el responsable de Crew Producciones, recibió las quejas de los conductores de la empresa de autobuses al recibir éstos "amenazas" durante los trayectos y sufrir el vandalismo de los jóvenes que se trasladaron en autobús "al destrozar asientos e incluso arrojar litronas de cerveza a los autobuses que llegaban a la parada de Hipercor, rompiendo una de las lunas de los dos autobuses que realizaban el trayecto". De esta manera, los conductores que cubrían el recorrido se "negaron a seguir trabajando en estas condiciones" y a volver al recinto.

"¿Y ahora qué hacemos? Mira a ver si algún coche no lleva a cinco personas y nos pueden bajar hasta Graná. Oye, ¿nos lleváis?". A más de un conductor, con las ventanillas bajadas y que hacía cola pacientemente de vuelta del concierto le suena esa frase. A muchos de estos jóvenes, que deseaban seguir la fiebre rockera en otro garito de la ciudad, lo único que le sirvió de consuelo es que el cambio horario le haría ganar una hora de sueño o de fiesta, según se mire.

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