Ensayo contra la ceguera de Saramago y Meirelles

  • El cineasta brasileño presenta en Madrid junto al Nobel portugués 'A ciegas', película que llega el 13 de marzo a las salas españolas basada en el best-seller del escritor

El escritor José Saramago y el director Fernando Meirelles presentaron hoy en Madrid A ciegas, la adaptación cinematográfica de la novela del Premio Nobel, Ensayo sobre la ceguera. La película, protagonizada por un "elenco multiétnico" de actores, encabezado por Julianne Moore, muestra a una humanidad sitiada, amenazada por una extraña epidemia de ceguera.

Todos aquellos que se quedan ciegos son encerrados en un hospital, sin ningún control médico, con los accesos cerrados y controlados por el Ejército. Sólo una mujer (Moore) no ha perdido la visión, pero decide mantenerlo en secreto para poder estar con su marido. La película se estrena en España el próximo 13 de marzo.

Pero esta falta de visión que padecen estas personas, y que lentamente se traslada a toda la humanidad, no es la peor de todas. "La peor ceguera es la mental, que hace que no reconozcamos lo que tenemos delante", consideró Saramago.

Lo que les ocurre a los protagonistas bien podría ser una metáfora de la ceguera de la humanidad ante los problemas y las desigualdades, como así lo entendió Meirelles tras releer numerosas veces esta novela, que muestra a una humanidad sitiada que saca a relucir sus instintos más primarios y acaba luchando por sobrevivir.

En la película, en la que que también intervienen Mark Ruffalo, Gael García Bernal, Danny Glover y Alice Braga, entre otros, Meirelles representa una ceguera blanca, que traslada al espectador por medio de imágenes grises, en nebulosa, desenfocadas y desencuadradas.

Todo un problema para el director, ya que a la hora de rodar no podía ni ofrecer el punto de vista de cada personaje, ni utilizar la mirada de estos para transmitir sentimientos. "Confiaba más en lo que podían oír", precisó el también responsable de El jardinero fiel y Ciudad de Dios, que ha querido dar al filme una estética "como si se tratara de un sueño".

Sea una ceguera blanca o una ceguera negra, como quiso puntualizar Saramago, él quiso reflejar en su novela que "el que no ve, no ve" y más en una sociedad como en la que vivimos. "Somos muy ingenuos y a lo largo de la Historia nos han dicho que tenemos que ser optimistas. Pero es difícil ser optimista y quizá sean los pesimistas los que puedan cambiar el mundo. Al menos, que conservemos el sentido común", consideró el escritor. Respecto a tener fe en los seres humanos, Saramago dijo que "no tenemos explicación". "Hay dentro de nosotros una cosa que no tiene nombre, y eso es lo que somos. Lo mejor es saber vivir con ello", agregó el autor, que en esta novela dejó muy claro qué es lo que piensan sus personajes, como luego dijo Meirelles, "por sus acciones".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios