Fernando Poyatos muestra su visión de la fuerza del color

  • El pintor granadino hace su primera exposición individual con 'Contrastes', en donde acude a las técnicas más básicas de la pintura y sus efectos psicológicos

El color tiene su propia psicología y su propio lenguaje subconsciente. Desde el principio de los tiempos, las tribus se identificaban entre sí por un determinado color. De ahí el origen de las banderas. El color habla en ellas. Eso es lo que ha querido captar el pintor granadino Fernando Poyatos con su exposición Contrastes, que podrá contemplarse en el Rey Chico hasta el próximo 29 de abril. En ella, Poyatos experimenta con el color, con su sentido más básico. La muestra se puede visitar todos los días de lunes a viernes entre las 11.00 y las 14.00 horas y entre las 16.00 y las 18.00 horas, excepto los festivos.

"Esta exposición es el resultado de los últimos dos años de trabajo", explica el pintor. "Es la primera muestra individual que hago y pensé que debía hacer un trabajo más madurado: he hecho los cuadros pensando en utilizar el color como el lenguaje básico de la pintura igual que el solfeo es el lenguaje básico de la música. Y uno de los grandes efectos que provoca el color es el contraste. De ahí el título de la exposición".

Todos los cuadros están realizados en óleo sobre lienzo y con un diseño panorámico. "Los cuadros están concebidos con la idea de que pudieran funcionar como ejercicios de color", dice Fernando Poyatos, que ahora prepara una nueva muestra con gente relacionada con el mundo de la psicología, la cromodinámica y la cromoterapia.

"Esta exposición tiene como un trasfondo científico", señala el creador. "Más que los temas figurativos que puedan aparecer en los cuadros, lo que hay es un trabajo de descomposición de la luz y los efectos que esa descomposición puede producir en el ojo humano".

"Los títulos, además, están puestos porque cada uno sugiere contextos mucho más amplios: por ejemplo, un cuadro que pinté sobre el Ponte Vecchio de Florencia se llama Movimiento de contracción y dilatación del iris, que es el efecto que un cambio de luz produce en los ojos. Muchos de los cuadros están relacionados con paisajes de París, Roma o Picadilly Circus, pero tienen títulos como el de Florencia. El del Foro Romano se titula Yuxtaposición o el de París se llama Contraste de colores simultáneos direccionados. La exposición comienza con un cuadro que se llama Contraste lacónico".

"Se trata de hacer ver a la gente que el color es un elemento de nuestro lenguaje más primitivo", apunta Poyatos. "Las tribus se definían por el color y de aquellos tiempos proceden las banderas. En la exposición hay un cuadro que toda la gente confunde con la bandera de Alemania, pero son sólo tres bandas de color. En otro, titulado Influencias, la gente cree ver la bandera norteamericana, pero la bandera norteamericana no está en el cuadro. Juego un poco con la impresión que los colores provocan en la gente. Quiero que el espectador vea la pintura en su estado más básico, casi subconsciente. Me interesa la tramoya que hay detrás, el aspecto psicológico del color".

Fernando Poyatos reconoce en él la influencia de creadores como el austriaco Friedensreich Hundertwasser, que se sirvió del color para aplicarlo a la arquitectura pintando fachadas de edificios, o la Bauhaus. "Me gusta mucho el tratamiento del color que hicieron y la forma en que resaltaron su potencia", explica. "Si utilizáramos más el color en nuestra vida cotidiana, nos sería mucho más útil de lo que es ahora", apunta Poyatos.

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