El Festival Flamenco de Otoño se despide con una exposición en honor a Mario Maya

  • La muestra también homenajeará a las tres mujeres de su vida, entre las que está Pilar López

Maya, un referente del baile flamenco. Maya, un referente del baile flamenco.

Maya, un referente del baile flamenco. / Paco Sánchez

Una exposición sobre el legado de Mario Maya, que se puede ver desde ayer en la Corrala de Santiago, pone el broche de oro al Festival Flamenco de Otoño con el objetivo de rescatar su trayectoria y acercar al público la historia de esta figura.

El alcalde, Francisco Cuenca, inauguró anoche la muestra organizada en colaboración con la Fundación Mario Maya y que constituye también un reconocimiento a tres mujeres que fueron determinantes en la vida del artista: su madre, Trinidad Maya (1911-1989), la pintora inglesa Josette Jones (1894-1989) y la que fue su maestra de danza, Pilar López, (1912-2008).

El bailaor siempre mostró especial devoción por Trinidad Díaz, quien pese a las limitaciones vitales que le tocó vivir como mujer gitana y madre soltera durante la posguerra, siempre apoyó incondicionalmente a su hijo, hasta el punto de trasladarse a Madrid con él para que pudiera iniciar su vida profesional.

Especial influencia en la vida profesional del bailaor tuvieron también la pintora Josette Jones y la maestra Pilar López, ha informado hoy el Ayuntamiento.

La primera vio en Mario Maya un talento especial cuando lo vio bailar siendo niño en las cuevas del Sacromonte, le pidió que posara para ella y el dinero que obtuvo por la venta de esos cuadros se lo envió a la madre de Mario para que éste pudiera comenzar a estudiar danza.

La segunda fue quien le inculcó el rigor por el trabajo diario y la inquietud y curiosidad por aprender, cosa que nunca dejó de hacer.

Nacido en Córdoba en 1936 y criado en el barrio del Sacromonte de Granada en el seno de una familia gitana, Mario Maya es Premio Nacional de Danza así como creador y director de la Compañía Andaluza de Danza.

A los trece años hizo su debut con Manolo Caracol y posteriormente trabajó en los principales tablaos de Madrid, continuando su carrera, como miembro del ballet de Pilar López durante cuatro años.

Durante su estancia en Nueva York, a partir de 1960, se relacionó con las nuevas tendencias escénicas y el teatro contemporáneo, de donde toma ideas y conceptos sobre la danza que más tarde aportará al baile flamenco.

A su regreso a España formó, en colaboración con Carmen Mora y Eduardo Serrano el Güito el afamado trío Madrid.

En 1974 puso en escena, conjuntamente con el poeta granadino Juan de Loxa, el espectáculo flamenco Ceremonial, que constituyó el primer proyecto de baile flamenco de vanguardia.

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