Granada se adentra en el mundo del ying y el yang

  • La Fundación Caja Rural reúne en una exposición una colección de piezas de arte chinas, filipinas y japonesas que se exhiben por primera vez

La estética oriental ha despertado la curiosidad en la sociedad occidental desde hace siglos. Actualmente está cada vez más presente en la decoración del hogar con una reciente tendencia por la filosofía zen y la moda que persigue un ritual entre los símbolos del ying y el yang. Desde el siglo XIV España mantuvo una relación con Oriente a través de rutas comerciales que permitieron que sedas, abanicos, porcelanas, alfombras, biombos y otros muchos enseres llegaran a los puertos de la Península. La Fundación Caja Rural, con el asesoramiento de tres expertos de la Universidad de Granada, han recuperado de los fondos de instituciones y colecciones privadas una serie de piezas y obras de arte que no habían sido antes expuestas y que ahora se podrán ver en la exposición Oriente en Granada que inauguró ayer la Sala Zaida.

Las culturas de China, Japón y Filipinas están presentes en la muestra a través de una serie de piezas que caracterizan los movimientos artísticos y técnicas practicadas en cada una de ellas entre los siglos XVII y XX. Dividida en cuatro apartados introduce al visitante en los orígenes de las relaciones entre ambos continentes para explicar los distintos flujos que posibilitaron el movimiento y la adquisición de obras de arte oriental. La exposición reúne piezas cedidas por la Fundación Rodríguez Acosta, la Basílica de San Juan de Dios, la Casa de los Pisa, el Convento de Capuchinas de San Antón, la Abadía de Sacramonte, el Hospital Real, el Museo Arqueológico y de importantes colecciones particulares de la provincia.

Los expertos Rafael López Guzmán, Miguel Ángel Sorroche y Ana Ruiz Gutiérrez, del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada se han encargado de asesorar y recopilar los objetos expuestos. López Guzmán destacó ayer en la inauguración de la muestra que existen muchas piezas de gran valor en la colección, entre ellas, la Virgen del Pilar del siglo XVIII tallada sobre marfil, de la que actualmente "sólo se conserva otra igual en Castellón, se trata de una pieza única iconográficamente". Del apartado Encuentros, que reúne una muestra de cada una de las culturas, resaltó la Arqueta relicario de la Capilla Real, que "fue adquirida en Lisboa con la función de acumularla en las reliquias de Isabel la Católica", y entre otras piezas un mantón de Manila de origen chino De andaluzas, que se corresponde con una pintura de Rodríguez-Acosta de 1913, uno de los más antiguos que se conservan en Granada con la peculiaridad de que aún guarda las caras de marfil de los personajes. En la sección dedicada a la cultura china destacó una botella doble del reinado de Qianlong, realizada en esmalte policromado; un serie de abanicos tallados sobre nácar del siglo XIX y las cajas lacadas donde se guardaban; y unas piezas talladas en marfil que retratan paisajes, elementos de la vida cotidiana y la guerra, los tres elementos claves del mundo oriental.

Las piezas de origen japonés recopiladas van desde armas como katanas, el sable de combate de los samurais, a una colección de grabados ukiyo-e -imagen del mundo flotante-, que retratan los gustos lúdicos de los japoneses de los siglos XIX y XX que han sido restaurados para la exposición; y una serie de piezas de porcelana.

Los elementos que integran el apartado de Filipinas son mayoritariamente figuras religiosas, en las que son notables los rasgos asiáticos en los rostros con ojos rasgados y doble papada, mientas que el barroco y la ornamentación caracterizan las piezas más recientes. La mayoría de ellas no han salido antes de la Casa de los Pisa y del convento de San Antón.

La exposición revela curiosidades como el verdadero origen de algunos objetos que se exhiben como el mantón de manila, adoptado en la cultura española, que originalmente se confeccionaba en China pero al comerciarse desde la isla de Manila se le dio ese nombre. Además se podrá conocer la simbología que se utilizaba en los objetos a través de las distintas técnicas artísticas orientales. Como pueden ser los murciélagos de influencia china que representan la felicidad o la tortuga por la longevidad de la vida. Por otro lado, los jardines también están muy presentes en las piezas de marfil, que guardan una gran significado en los hogares.

Para que el público tenga la oportunidad de conocer estos detalles y muchos más, la Fundación Caja Rural ha organizado unas visitas guiadas gratuitas con expertos del departamento de Historia del Arte de la UGR, de lunes a sábado desde las 18.30 a 19.30 horas.

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