Granada, a tiro de ARCO

  • Tras la visita de las instituciones, la apertura para el público de la feria de Arte Contemporáneo muestra arte y buen humor a partes iguales en el stand expositivo de la galería granadina Sandunga

ARCO 2009. Más que 'ARte COntemporáneo' se antoja 'ARte Crisis Omnipresente' a juzgar por el ambiente algo mustio que se respira entre los stands, aunque los galeristas se sienten contentos por las ventas que hasta el momento se han obtenido. Lo cierto es que el arte no entiende de rebajas a pesar de estar en el mes de las segundas, terceras o… cuartas rebajas. Tampoco obedece al oficio del regateo o al descuento amistoso.

La directora de Arco, Lourdes Fernández, no teme a la crisis. "El arte ha sido un valor siempre seguro para los momentos difíciles. Tengo una gran confianza en el mercado. La tendencia de estos últimos años ha sido creciente". Y es que resulta utópico pensar que la crisis hará que los adinerados, que la sufren en mucha menor medida, dejen de hacer sus adquisiciones artísticas y el 'mileurista' vendrá, como muchos hacen, a disfrutar de la contemplación artística sin ánimo de llevarse a casa más allá de una fotografía.

Sea como fuere, ARCO, un año más, permanece entre la polémica de lo que se entiende como arte y lo que no. A poco que el visitante se pasee por la Feria, se topará con rostros de espectadores abducidos por obras que intentan, con un gran esfuerzo, llevarle al terreno de lo común para así ser comprendidas. Pero el arte, y más aún el que se reúne en el marco de lo contemporáneo en ARCO, resulta casi de todo menos capacitado para entenderse con el intelecto. Arco es una mezcolanza de sensaciones, sugerencias, historietas evocadoras… ARCO es un paraíso de enlaces, ideas y sabores (siempre algunos más acertados que otros), donde prima la imagen como nexo común: la pintura, la fotografía y el vídeo.

Este es el ARCO de la vuelta de la galería granadina Sandunga, que nunca debió faltar. Ayer se buscaban, infructuosamente, a algunos de sus creadores perdidos por horarios nocturnos de fiestas para artistas. Pero allí se exhibían sus obras, que es de lo que se trata: el producto, las siluetas de vinilo del singular Carlos Aires (Ronda, 1974), a quien en la tarde de ayer se le veía de lo más suelto explicando, como si de un grupo de turistas tras su guía se tratara, su particular Love is in the air. Enmarcada dentro de Nuevas Narrativas, estaba el proyecto presentado a ARCO por otro asiduo de Sandunga: Jesús Zurita (Ceuta, 1974). Inmensidad en pintura sinuosa y negra. Estaba también 'El muchacho del boli Bic', como simpáticamente llaman a su compañero Aires y Zurita: Juan Francisco Casas (Jaén 1976), que utiliza el bolígrafo como una varita mágica: retratos que invitan a pegarse a un palmo de la obra para comprobar que sí, que está hecho a boli. El último miembro del cuarteto fue el fuengiroleño Simón Zabell (1970), que presentó unas pinturas donde las formas hablan de conceptualidad, cotidianidad, ficción e incluso drama. Todos ellos son artistas vinculados a Granada, ciudad en la que se han formado y ciudad que les une. Y es que la galería de Emilio Almagro, Sandunga, hace una apuesta: "arte granadíno"sin obviar lo nacional e internacional dentro de su fondo de galería.

En palabras de Almagro, el stand "está siendo este año un éxito; ni en mis mejores sueños podía prever algo así". Casi no puede terminar una frase cuando alguien viene a saludarlo, a darle la enhorabuena. Mientras, los visitantes no paran de hacer fotografías de las obras expuestas.

Con ojeras y con pocas horas de sueño continúa el universo ARCO atendiendo a todos, haciendo contactos, ampliando la clientela… ARCO es una feria que podrá seguir siendo de todo, abriendo debates y continuar expuesta a diversas crisis pero que sobre todo es el escaparate para el misterio, lo ambiguo… para el arte que se hace hoy en el país y que procura dar el golpe de sorpresa definitivo.

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