Otis Grand y la Blues Band llenan de soulel Parapanda Folk

  • La velada se completó con la actuación del grupo cubano de son Habana Abierta

La penúltima noche de la décimo octava edición del festival Parapanda Folk que se viene realizando en la localidad granadina de Íllora presentó la noche del sábado un programa que abre por dos lados el concepto de música popular, la americana, el blues, por parte de la Blues Band de Granada con Otis Grand, y el nuevo son cubano del equipo de cantautores denominado Habana Abierta. Como viene siendo habitual el público llenó el recinto del Instituto Diego de Siloé y aguantó hasta muy entrada la madrugada.

La formación granadina ha cumplido este año su vigésimo aniversario a caballo del soul y el blues, y esta vez volvía a tener como invitado al guitarrista anglolibanés Otis Grand, todo un peso pesado de la guitarra de blues. La multitudinaria formación se subió al escenario sin su identificable voz principal, Pecos Beck, quien fue sustituido al micrófono por una de las coristas que suelen actuar con el grupo durante sus conciertos, la cantante de blues Sandra Morales, y que como ocurre en el teatro con la primera actriz suplente, supo dar la talla desde el comienzo hasta el final de la actuación. Especialmente en los dúos con Grand con un seductor juego de coqueteo cómplice que entabló con el guitarrista invitado; el mismo Otis Grand y el teclista Estanis Peinado también suplieron la asencia de Beck.

La Blues Band de Granada se metió al público en el bolsillo nada más comenzar haciendo un repaso de sus temás más clásicos, como In the midnight hour u Open the window. En Huckle Buck apareció en el escenario Otis Grand, quien ha colaborado con el grupo en su inminente nuevo disco. Bromista y muy cercano al público asistente, no dejó de hacer guiños al respectable y hasta en alguna ocasión tocó debajo del escenario, dirigiéndose principalmente a los chavales que había por allí: fue un buen ejemplo de que el blues es primero fraternidad. Su manera de tocar, vibrante y entusiasta, arrastró a la plantilla de músicos que tenía detrás y provocó un sonido potente y compacto. Make love to you y C minor blues fueron otros de los temas que sonaron en la velada, que culminó a ritmo de salvaje boggie con una versión del compositor J. Guitar Watson.

Los cubanos de Habana Abierta también llegaron dispuestos a convencer y arrasar en Íllora, para lo que al quinteto de voces se le añadió una sección de ritmo, percusión y un guitarrista solista, algo que enriqueció enormememente el repertorio haciendo que sonaran con brío. Los de Habana Abierta encendieron rápidamente al público y lo pusieron a bailar delante del escenario. Los cantantes fueron alternándose ante el micrófono principar para ir desgranando temas como Novia de superman, Son iguales, Chocolate con churros, Rockotocompás o Asere ¿qué volá?, por cierto, está última una canción muy critica con los regímenes autocráticos desde la infelicidad que generan. También atacaron los tópicos (el sexual cubano) en Mambo horizontal y la superficialidad de la chispa de la vida en 'Siempre happy'. Enriquecidos por los músicos de apoyo, los cantantes de Habana Abierta mostraron unas canciones de autor de letras cuidadas, en ocasiones segundas lecturas y siempre picorcillo en las piernas. Gustaron a bailadores, curiosos y observadores, y eso que las tres y media de la madrugada no es el mejor momento para guarachar. Llenaron Íllora de calor cubano.

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