Un Hombre Lobo amante del tebeo

  • Paul Naschy, el 'Boris Karloff español', participa en el jurado del Certamen Andaluz del Cómic y presenta un cómic inspirado en su personaje que ha ganado el primer premio en el salón del cómic de Madrid

La presencia de Paul Naschy no resulta especialmente inquietante a primera vista. Eso hasta que decide que es el momento de que un escalofrío recorra la espina dorsal de su interlocutor. Entonces esboza una de las muecas que le han convertido, por derecho propio, en el Boris Karloff español. Pero ayer no estuvo en Granada para provocar pánico sino para participar en el jurado del Certamen Andaluz del Cómic 2007.

"He sido jurado en muchos premios, pero de cine", dijo como carta de presentación. Después se centró en la falta de buenos guiones... en el mundo del tebeo. "Uno de los grandes fallos del tebeo es la falta de interés de los guiones. Cuando esto cambie propiciará que los dibujantes se estimulen y dibujen mejor", dijo el hombre lobo por antonomasia del cine español. "Pasa igual en el cine, sin un buen guión no puede haber una gran película e incluso los actores se relajan".

Después, mostró con ojos de niño el cómic Waldemar Daninsky, la versión adaptada por el dibujante Javier Trujillo de El Retorno del hombre lobo, escrita, dirigida y protagonizada por Paul Naschy en 1980 y que ha ganado el premio al mejor cómic nacional en la última edición de Expocómic Madrid. "Yo nunca me planteé hacer obras intelectuales porque la cultura popular tiene más importancia que cualquier intelectual de turno", dijo Naschy para derribar de un plumazo las películas de culto con la que se aburren hasta sus autores. A continuación, ante la extrañeza de algunos de los presentes ante su conocimiento del medio, Naschy hizo un breve repaso por su juventud. Fue varias veces campeón de España de halterofilia, trabajó como dibujante e ilustrador profesional, publicó numerosas novelas de género. Además fue el autor de las portadas discográficas que lanzaron a Elvis Presley, Bill Hally y Frankie Lane en España. De hecho, el mundo fantástico de los cómics de su infancia tuvieron un peso "fundamental" en su trayectoria posterior en el cine. "La mejor manera que teníamos los niños de la posguerra de despertar la imaginación era con las aventuras de Juan Centella, Roberto Alcázar y Pedrín, Flash Gordon, el Pulgarcito...", enumeró Naschy debajo de un sombrero marinero que le ha acompañado durante su estancia en la ciudad. "El tebeo, en lo que a nuestra época respecta, era una manera de ser felices".

Otra catarsis personal fue el mundo del cine. Y viendo su filmografía, no es de extrañar su amor incondicional "por las películas de episodios como las de Fu Manchú". En esta línea están películas suyas como La Noche de Walpurgis, Los Monstruos del Terror,El Jorobado de la Morgue, El gran amor del Conde Drácula o El espanto surge de la tumba. "Pasado el tiempo he conseguido que un personaje mío entre en el mundo del cómic, con lo que he conseguido estar en este medio como era mi ilusión en la juventud".

Sin embargo, además de la falta de buenos guiones, Naschy opina que sería importante "que tuviéramos personajes propios, nuestros héroes y, por supuesto, nuestros antihéroes, no tener que recurrir siempre a los típicos como Batman", continuó Naschy, quien anunció una mayor presencia del cómic en el Festival de Cine Fantástico de Benalmádena. "Tengo clarísimo que el tebeo es de lo mejor del arte porque es también cine", sentenció.

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