Isabel de Ocampo: "Sorprende el fetichismo que despierta un Goya"

  • La directora salmantina presenta esta tarde en el festival Mujeres del Cine su cortometraje 'Mientes', por el que recibió el premio de la Academia del Cine

Acaba de ganar un Goya por su cortometraje Miente. Pero lo ha perdido de vista. Lo tiene "secuestrado" su madre. Por eso -y no por haber pagado el rescate- no lo trae en su maleta para exhibirlo en Mujeres del Cine, donde esta tarde presenta con un coloquio su trabajo. "Sorprende el fetichismo que despierta el Goya", dice la directora. "Todo el que se acerca a la estatuilla quiere hacerse una foto, desde el mensajero que te trae una carta al huevero".

En Miente, De Ocampo aborda el tema de la prostitución, "algo que tenemos en la calle todos, los días, nunca mejor dicho, y si no se habla más es porque no se quiere mencionar ya que es algo que sucede en nuestras propias narices". Pero la cineasta sólo pretendía contar una historia, "el objetivo más humilde". "Quería hacer una historia de suspense al estilo de Alfred Hitchcock ", explica para dejar claro que ser presuntuosa no está en su lista de prioridades. Aunque 'perdona' a los directores que pretender demostrar que son un Steven Spielberg en ciernes. "Es algo legítimo aspirar a hacer películas como los grandes, ¿por qué no?". Pero luego, "el tiempo cura esta especie de megalomanía que todos tenemos".

Respecto a las puertas que se le han abierto desde que su madre posee un Goya, De Ocampo afirma que "las puertas se abren cuando se llama, y ahora me toca llamar". La salmantina tiene ya un proyecto en mente que está en su fase más difícil: encontrar financiación. Se trata de un documental sobre un grupo de teatro para adolescentes en las Tres Mil Viviendas de Sevilla. "Espero que el Goya sea una especie de sello de calidad, como el de la Comunidad Europea, y me permita encontrar productores". No en vano, De Ocampo afirma sin rubor que está endeudada "hasta las cejas" por financiar sus proyectos. Tanto que ni se paró en ningún escaparate de moda para ojear trajes para la ceremonia de los Goya. Tampoco lo compró en un Zara. "Iba de prestado de arriba a abajo", dice con humor. "Tuve suerte porque tengo una amiga estilista que se dedicó a buscarme ropa y la verdad es que me trajo bastante suerte".

Y sin salir del lado financiero del mundo del cine, responde a los que afirman que hay más talento en el mundo de la publicidad y de la televisión. "Será porque se paga mejor", responde. "Cuando se duerme entre almohadones de los caros le aseguro que las ideas fluyen mucho mejor". En su opinión, "es otro mundo y en la publicidad prima el dinero, siento ser tan materialista pero es la verdad".

Volviendo al tema de la prostitución -tema candente entre los vecinos de la carretera de Jaén-, ¿los usuarios de estos servicios son, de alguna manera, delincuentes? "No estaría de más una labor de concienciación, y los primeros deberían ser los clientes, ver qué les impide tener una relación normal con la mujer", responde. " Un hombre que paga los servicios de una chica, en la mayoría de los casos no paga sexo sino el derecho de ejercer su poder sobre la mujer en un tiempo determinado. Es más complejo que un puro acto físico".

En su experiencia personal, antes de hacer el corto estaba a favor de la legalizar la prostitución. "Pero conforme me he ido documentando sobre el tema y leyendo libros y hablando con gente, he llegado a la conclusión de que legalizarla sería algo terrible para nuestra sociedad. De hecho, en los países en que es legal, el problema se ha incrementado", concluye.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios