Crítica jazz

Jazz en la sala de espera

till brönner quintet

Festival Jazz en la Costa. Fecha: Lunes 20 de julio. Lugar: Parque del Majuelo. Aforo: 900 personas.

Concierto efectivo y aseado el que ofreció Till Brönner al frente de su quinteto en el ecuador del Festival, con una selección de temas extraídos de sus álbumes más recientes. Un repertorio adecuado al ambiente sosegado del lugar, que cumplió con los requerimientos del respetable y los convencionalismos del jazz más asimilado pero que difícilmente dejará una huella profunda en los buscadores de sensaciones fuertes que a veces, solo a veces, supone un concierto de jazz torrencial. Su propuesta es correcta pero inofensiva, inmaculada pero sin el pellizco que en ocasiones ansía el aficionado, deseoso de que le revuelvan los cimientos de sus apetencias. No será Till Brönner el que le proporcione satisfacción a sus perversiones. Simpático y locuaz, el trompetista alemán se limita a reproducir con fidelidad y precisión los senderos abiertos antes por otros, lo que en automovilismo se llamaría fiabilidad. El suyo es un coche que nos ofrece la seguridad de que no nos va a fallar.

El paseo por diversas corrientes corrió en paralelo al que hizo por los temas de sus distintos álbumes desde Blue Eyed Soul (Universal/Verve, 2002) hasta su reciente The Movie Album (Universal/Verve, 2014). Comenzó con una intro para calentar gargantas y muñecas, y a continuación atacó las notas de Will of Nature, una pieza directa con los vientos en primer plano, tanto la trompeta del propio Brönner como el saxo tenor de Mark Wyand, precisos y por momentos majestuosos, a caballo entre el hard bop y el soul jazz especiado -hasta donde puede especiar un alemán, claro-. Continuó con una adaptación del exquisito tema central de la película Cinema Paradiso, del maravilloso Ennio Morricone. Una melodía infalible grabada en los corazones de todos los que quedaron cautivados por el encanto del film. Algunos esperaban más propuestas cinematográficas, pues su último disco está enteramente dedicado a la adaptación de melodía de cine, pero ahí acabaron la concesión.

El concierto siguió por otros derroteros más específicamente jazzísticos, con ligeras incursiones en géneros afines. Puro jazz fue 42th &6th, desde el mismo título, un tributo a la más legendaria escena del jazz de Nueva York de la época dorada, que también reprodujeron con fidelidad. Y por ahí incidió el grupo con Lazy Afternoon, una pieza de su álbum homónimo de 2013, apropiada para la noche calurosa, como el resto, que soportamos. Tras un medley en el que más o menos hubo espacio para que cada cual mostrara sus habilidades, Jasper Soffers al piano eléctrico, Christian von Kaphengst al bajo eléctrico y David Haynes, probablemente el mejor de todos, a la batería. La recta final la abordaron virando hacia la inevitable visita brasileña, rescatando el tema Café Com Pão, de su álbum Rio (Universal, 2008), y que le sirvió a Brönner para mostrar su dominio vocal con el portugués, y con A Distant Episode, del disco Oceana (Emarcy, 2006), antes de entregar la que probablemente fue la mejor pieza de la noche, una vigorosa versión del clásico de Freddie Hubbard Gibraltar, también incluida en Till Brönner (Bam Bam Music, 2013), y que sirvió a David Haynes para lucirse con un soberbio solo. Después, solo el consabido bis que no aportó nada esencial a la actuación.

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