Jugarse la vida artísticamente

  • El 'performer' granadino Omar Jerez se encerró con neonazis casi cinco horas recibiendo golpes e insultos La semana que viene presenta su obra acerca de los atentados del 11M en Atocha

Pasear por el Casco Viejo de San Sebastián con un cadáver simulado en brazos como si fuese víctima de un atentado de ETA; permanecer encerrado ocho días en un zulo recreando el secuestro de Ortega Lara o encerrarse en una nave a las fueras de Berlín con ocho neonazis -siendo judío- y aguantando golpes, insultos y escupitajos durante casi cinco horas.

Estas actuaciones artísticas, conocidas como performances, forman parte de la obra del granadino Omar Jerez que dice preparar "la pieza más próxima al 11M" en el minuto cuarenta de conversación. Será la semana que viene, del 29 al 31 de julio, cuando el artista presentará este nuevo trabajo acerca de los supervivientes y fallecidos del atentado de Atocha en la galería Art Room de Madrid. Jerez es un treintañero nacido en Granada, con apellido de ciudad, que no ha estudiado Bellas Artes -"empecé en el mundo del arte a los 29 años, bastante viejo por decirlo de alguna manera"- y que pasó parte de su vida en Toledo, Almería y Madrid. También en Kuwait. "Hasta los cinco años, donde ocurrió la Guerra del Golfo", cuenta.

¿Cuánto tiempo le lleva la preparación de una perfomance? "Necesitan mínimo de uno a dos años y medio porque me juego literalmente la vida. No coloco el sujeto crítico en una galería o en espacio cerrado. Coloco mi cuerpo". Omar Jerez empezó en el mundo del arte animado por un amigo de la infancia. La primera obra que realizó fue sobre el ex boxeador Poli Díaz. Alguien que "representa el triunfo y el desastre en un periodo de tiempo muy pequeño", según sus palabras. ¿Por qué el ex boxeador? "Ese tipo de personajes que están tan al límite me gustan: en el cine, la literatura y en mi vida personal". A partir de aquella obra acerca del boxeador, vio que el arte podía dar dinero y ser un modo de vida.

En 2011 expuso en el museo Guggenheim, el de Nueva York. Y recibió el halago del artista más rico del mundo, Damian Hirst. "Es una persona alucinante. Lo que pasa es que yo lo conocí en el contexto de una exposición en una galería de arte, no de tomar un café con él. Aproveché para enseñarle algo de mi trabajo", dice Omar Jerez sobre su encuentro con el artista inglés. Un año después de exponer la obra acerca del maltrato de la mujer al hombre (más provocación) en el museo estadounidense, se da por muerto. El fallecimiento se simula a través de un mensaje en el muro de Facebook de un amigo, que es quien anuncia su defunción. Jerez pasa un mes desaparecido, conoce los mensajes de afecto y ni su madre tiene noticias de él en ese tiempo.

¿Cuál ha sido la actuación artística en la que ha sentido una mayor amenaza? "La Camorra. Esa gente decide si tú vives o mueres", comenta refiriéndose a la performance en la que repartió 6.000 periódicos ficticios contra la Camorra en la ciudad italiana de Nápoles. "Decidieron no matarnos porque si nos matan es publicidad y eso paraliza el negocio, no les interesa", explica Jerez acerca de aquella actuación de denuncia. En la obra del performer granadino, la denuncia y la polémica pasean de la mano. El granadino se define como artista político porque "todo en la vida es política" y habla con el mismo tono de voz sobre sus inicios en el arte que acerca de referentes nacionales de la acción artística o performance. En este sentido, considera que el nivel conceptualmente es "bajísimo, en parte porque se interpreta la performance como espectacularización teatral y no es lo mismo ya que un actor de teatro sabe la frase que va a decir y el texto, y yo creo que unperformer nunca debería saber lo que va a pasar. Yo cuando voy a repartir 6.000 periódicos contra la Camorra, lo llamo Il Corriere della Camorra y lo reparto en Nápoles, no sé lo que va a pasar. Sinceramente, no admiro ningún performer en España".

Al mismo tiempo, el artista granadino considera que forma parte de aquellos que están creando precedente. "Se especula que podemos pasar a formar parte de la historia del arte al ritmo que vamos". Y enmarca su trabajo como una mezcla entre periodismo de investigación, reporterismo de guerra, elemento artístico y performance.

¿Qué hay de cuando dijo que Podemos se estaba cargando el Estado de Derecho? Afirma que no le gusta cómo el partido de Pablo Iglesias bordea sus relaciones respecto al entorno de ETA, pero alega que tiene que hacer una defensa "tanto de Ciudadanos como de Podemos hasta que tengan la oportunidad de representarnos" y lo relaciona con sus inicios en el arte refiriéndose a lo que cuesta asumir nuevas tendencias. "Lo que es nuevo a la gente le molesta en España". El granadino que llegó al arte casi de casualidad dice que uno tiene que ser más fuerte que su obra. "Cuando haces un trabajo controvertido no vas a recibir la unanimidad y el aplauso". Un arte en el que se juega la vida.

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