Llega el cine cubano más 'friki' y gamberro

  • Alejandro Brugués presenta en España su filme 'Juan de los muertos'

Alejandro Brugués, un director de cine de 35 años y diez de trabajo en el cine independiente cubano, llega a España con su obra más friki y gamberra, Juan de los muertos, una historia de humor y zombies que también es una tremenda crítica al inmovilismo y un canto de esperanza en el futuro.

Brugués, que visita estos días España junto al equipo de la película, ha conseguido rodar su segundo largometraje íntegramente en escenarios naturales de La Habana a la que ha convertido digitalmente en un campo de batalla ensangrentado entre restos de edificios y trozos de cubanos devorados por zombies.

Aún así, declara el director, el haber hecho esta película no le hace pensar que Cuba esté experimentando un cambio: "Yo veo mi país igual que siempre". "Siento que si están haciéndose cosas para intentar alguna mejoría no se realizan ni las suficientes ni al ritmo adecuado; creo que el mundo se mueve mucho más deprisa de lo que nos movemos nosotros", reflexiona Brugués.

Inexplicablemente, explica el productor ejecutivo de la cinta, Gervasio Iglesias, no tuvieron ningún problema para conseguir los permisos de rodaje. "El único que no pedimos, pero porque entendimos que era imposible rodar allí, fue el de la Plaza de la Revolución -una de las más concurridas de La Habana y escenario de discursos políticos-, por lo que se grabó al lado y después se retocó digitalmente", como el 90% de las imágenes, agrega Iglesias. Porque a lo largo de la película, la ciudad se va reduciendo a escombros, "más de los habituales", bromea Brugués, cargado de sentido del humor.

Juan de los muertos cuenta la invasión de La Habana por una horda de zombies hambrientos de carne humana. Su principal protagonista es Juan (Alexis Díaz de Villegas), un cubano no muy trabajador, que se considera un "sobreviviente" amante de su país y que se niega a ver cómo se derrumba sin más. Juan -alter ego del director-, no puede vivir sin su amigo Lázaro (Jorge Molina) ni sin su hija, Camila (la española Andrea Duro), que le repudia por su actitud pasiva ante la vida, y que se quiere ir de la isla a vivir con su madre a Miami.

De la noche a la mañana, Cuba se despierta infestada de zombies que contagian y matan a los aterrados habitantes, mientras el Gobierno informa de que los responsables del caos son disidentes al servicio de los Estados Unidos.

El director se ha servido del humor para hacer un guión capaz de hacer las críticas más tremendas entre las risas del público. Y parte de ese milagro se debe a Molina y Díaz de Villegas, ambos profesores de interpretación y directores de cine, que convierten en naturales unos diálogos imposibles. "A cada paso -remata Brugués-, pensaba que estaba haciendo una película muy friki". Y tanto.

El largometraje es una muestra del cine independiente cubano que representa Brugués: "Después de diez años haciendo cine, veo que el proceso en Cuba es imparable, pero aún está muy desorganizado". El director cree que en Cuba los nuevos directores no se atreven con películas grandes por culpa del presupuesto, y se constriñen a la hora de escribir. "Yo me identifico con Juan -declara Brugués-, siento esa misma nostalgia, esa tristeza de ver todo destruido. A la generación venidera --que simboliza en la película Vladi (Andros Perugorría, hijo de Jorge)- no le importa nada, si las cosas siguen como están o mañana vienen los americanos y nos llenan de Starbucks y McDonalds".

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