Luis García Montero: "Ninguna ideología puede funcionar al margen del amor"

  • El autor de 'Almudena', una antología de poemas dedicados a su esposa, reflexiona sobre la pasión y el amor como materia literaria

"Ninguna ideología puede funcionar al margen del amor", asegura Luis García Montero, uno de los poetas más importantes de la España contemporánea y marido de la escritora Almudena Grandes a quien dedica su nuevo libro, Almudena, una antología de poemas de amor que le ha escrito a lo largo de su vida.

Partiendo de situaciones cotidianas, y con un lenguaje coloquial, Almudena (Valparaíso Ediciones) se presenta como un poemario dirigido al "amor de su vida", con poemas escritos entre 1994 y 2014, recogidos de sus últimos libros de poesía, Completamente viernes, Vista cansada, Un invierno propio y A puerta cerrada.

García Montero incluye tres poemas inéditos que aparecerán en su próximo libro, que se titulará, previsiblemente, Balada en la muerte de la poesía.

Además aparece Nube Negra, poema que escribió para el cantante Joaquín Sabina en un momento de "depresión" del cantante, tras el ictus que sufrió en 2001, y que habla de cómo afecta la "inseguridad y la depresión" a una relación amorosa.

"No creo en un proyecto teórico que no descanse en un compromiso sentimental con la felicidad de los demás", confiesa.

El sentimiento amoroso es una de las "claves" de la condición humana. "Amar -dice- es descubrir que la propia felicidad no depende de nosotros mismos, sino que somos la otra persona, y que la otra persona forma parte de nosotros".

"Cuando uno pierde la capacidad de amar, de entender el sentimiento ajeno, acaba utilizando a los otros como objetos de usar y tirar", asegura el poeta, que cree que, por eso, "muchas veces la política se convierte en una consigna hueca".

El Premio Nacional de Poesía cita a Luis Rosales para explicar que "el amor es eterno hasta que se acaba", porque "las cosas cambian" con el paso del tiempo.

Pero sí es necesario, advierte, un "esfuerzo" en el día a día para mantener un amor que está en constante "movimiento", aunque siempre se corre el riesgo de que "personas enamoradas puedan dejar de quererse porque surgen otros amores".

A esto hay que añadir "la falta de compromiso" en una época como la actual, situación de la que dependen muchas relaciones existentes con la sociedad y la política.

"No es lo mismo la pasión amorosa de los primeros momentos que la experiencia de ir envejeciendo con la otra persona", recalca.

La literatura romántica, en la que está inserta "la mayor parte" de la poesía contemporánea, tiene que ver con la queja y el fracaso de libertad individual y de libertad social, en el que surgen los amores imposibles y las historias de final trágico.

Él prefiere una poesía "optimista" que sirva para "transformar la sociedad" porque, argumenta, tiene que servir "para emancipar la libertad y los sentimientos íntimos de la personas" y acabar con las ideologías represivas que "todavía están ahí".

El escritor recuerda a algunos clásicos como Federico García Lorca, Luis Cernuda, Jaime Gil de Biedma, Oscar Wilde o Pierre Paolo Pasolini y califica como "escandaloso" que todavía se considere un delito en muchos lugares la homosexualidad.

García Montero considera "muy difícil" escribir poesía amorosa en relación biográfica y cita a Gustavo Adolfo Becker que, en Cartas literarias a una mujer, advierte "cuando un poeta te escriba un buen poema de amor, desconfía de su amor".

El poeta debe "trascender lo anecdótico" para "iluminar las transformaciones sentimentales" en la sociedad que son "tan grandes como cualquier otra transformación" surgida de la evolución humana, explica.

"La poesía es un ejercicio de conocimiento", y "la cursilería" es uno de sus grandes peligros, por eso vuelve a citar a Becquer y apunta que debe escribirse "con la cabeza fría y no con el corazón caliente".

Para el escritor, el amor en la poesía tiene muchos "matices", como cuando Luis Cernuda y Lorca hablaban de las "dificultades" de su amor en la España de la época, el amor de San Juan de la Cruz desde el punto de vista religioso, o Garcilaso de la Vega y su "reivindicación para acabar con la Edad Media".

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios