'Millennium 3': La cuenta atrás no ha hecho más que empezar

  • La última entrega de la trilogía de Stieg Larsson, que inicia con la llegada de Lisbeth al hospital con un disparo en la cabeza, llega a las librerías españolas el próximo jueves

"Poco antes de la una y media de la madrugada, la enfermera Hanna Nicander despertó al doctor Anders Jonasson". Así comienza el primer capítulo de la última entrega de la trilogía Millennium, de Stieg Larsson, que llega a las librerías españolas el próximo jueves.

La acción de La reina en el palacio de las corrientes de aire, que Destino publica con una tirada inicial de 400.000 ejemplares, se inicia con la llegada de Lisbeth Salander al hospital con un disparo en la cabeza.

Los lectores encontrarán en las 854 páginas de esta novela "todo el desarrollo de la historia de Lisbeth" y llegarán a saber "quién es en realidad" este personaje, víctima de una conspiración tejida por una sección de los servicios secretos suecos, anticipa a Efe la editora española de Larsson, Silvia Sesé.

Sesé considera que esta es la "más política" de las tres entregas de la serie. La novela hace una "profunda y fascinante defensa del Estado de Derecho", según ha resaltado el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, miembro de ese amplio club de incondicionales de la saga protagonizada por el periodista Mikael Kalle Blomkvist.

Gallardón participará el próximo día 22 en los jardines de Cecilio Rodríguez de Madrid en el acto de presentación de la novela en España, junto al embajador de Suecia, Anders Rönquist, y el escritor Lorenzo Silva.

La nueva entrega de Millennium aborda además la crisis de los medios de comunicación a través del Svenska Morgon-Posten, un poderoso diario que contrata a Erika Berger para superar el descenso de ventas y de anunciantes.

Pero, como dice Mikael Blomkvist en un momento de la novela, en el fondo de esta historia de espías, policías y periodistas se encuentra el maltrato a las mujeres que Larsson denuncia con insistencia en toda la saga.

Los hombres que no amaban a las mujeres y La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina llevan más de un millón de copias vendidas en España. La trilogía ha despachado en total más de doce millones en los 40 países en los que ha sido publicada.

Un éxito arrollador del que su creador no llegó a disfrutar. Stieg Larrson falleció en 2004 de un infarto a los 50 años, poco antes de que se publicara en Suecia Los hombres que no amaban a las mujeres y poco después de haber entregado a su editor el tercer volumen.

Periodista y reportero de guerra muy conocido como experto en los grupos de la extrema derecha antidemocrática, participó a mediados de los ochenta en la fundación del proyecto antiviolencia Stop the Racism, al que siguió en 1995 la Expo Foundation, de cuya revista Expo fue director. Luchador plenamente comprometido contra todo tipo de violencia, escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las oscuras conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero.

Gran lector y entusiasta del género negro y la ciencia ficción, escribía sus novelas por las noches, prácticamente en secreto.

El fenómeno Larsson se ha desarrollado en España en apenas un año: la primera entrega apareció el 5 de junio de 2008 y el 25 de noviembre pasado se publicó la segunda parte.

Para los lectores españoles de Millennium, la edición de la tercera novela de la serie es todo un acontecimiento. Muchas de las copias que llegarán a las librerías el próximo jueves tienen ya los nombres y apellidos de los clientes que las han reservado.

Un directivo de la editorial fue testigo de esta expectación hace unos días cuando leía en el puente aéreo una de las primeras copias en español de La reina en el palacio de las corrientes de aire que salieron de la imprenta.

Su compañero de asiento en el avión le preguntó sorprendido si de verdad era la nueva entrega de la serie. Luego le pidió tocar el libro y por último pidió permiso para hacerle una foto a la portada con su móvil. Dijo que era para su mujer.

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