Noche de 'Sabores' con Sara Baras

  • La bailaora gaditana actúa los días 14 y 15 de febrero en el Palacio de Congresos con un espectáculo que resume su carrera

"Sara, dulce Sara". El estribillo de la canción emblema del Último de la fila se ajusta a la protagonista de Sabores, el espectáculo que llegará al Palacio de Congresos los próximos días 14 y 15 de febrero. Se trata de la bailaora gaditana Sara Baras, un torbellino sobre el escenario y todo simpatía en cualquier lugar.

El espectáculo vuelve a Granada tras ser uno de los platos fuertes del Festival de Música y Danza de 2006 y, tras la gran acogida del público para la cita del próximo jueves, se ha tenido que cerrar una nueva fecha para el día siguiente también en el Palacio de Congresos. El espectáculo completa una trilogía que inició con las obras Sueños y Sensaciones, títulos etéreos, cristalinos. Para Sara Baras, "Sabores es, personalmente, el espectáculo que más satisfacciones me ha dado". También el más personal. "Se lo dediqué a mi madre, por poder regalarle todo lo que había aprendido de ella desde pequeña y para buscar detalles y pellizcos de toda mi carrera, de cosas que me consta que le gustan".

El espectáculo lo presentó en el Teatro de los Campos Elíseos de París en diciembre de 2005. "No imaginé que Sabores iba a llegar tanto al público, incluso hemos publicado un cedé del espectáculo que ya ha sido disco de oro", dice con orgullo. Casi como una estrella del rock patrio, más que muchos cantantes 'consagrados'. "La verdad es que alucino", dice la bailaora. "Cuando haces algo con tanta energía, con tanta entrega, el tiempo te lo devuelve porque en Sabores me siento muy yo".

La propuesta escénica de la bailaora se concentra en la iluminación y en el colorido que, con un efecto muy especial, definen el recorrido que Sara Baras y su compañía hacen por los distintos ritmos y palos flamencos. Éstos se presentan en una sucesión de trece cuadros con taranto, seguiriya,zambra, martinete, tangos, jaleos y una bulería final que evoca un café cantante. Entre todos, Baras destaca el número A fuego lento junto a José Serrano y Diego Ortega, "un número que me gustaba mucho y que conseguimos meter en esta obra".

Con este espectáculo, Sara Baras abandonó la corriente teatral emprendida con sus piezas anteriores, Juana la Loca y la lorquiana Mariana Pineda que contó con la música de Manolo Sanlúcar y la dirección escénica de Lluis Pascual. Y aunque acaba de estrenar su personal versión de Carmen, Sabores "sigue llegándome muy adentro porque habla de mi infancia y las emociones que me trasladaba la danza de mi madre".

En esta obra, la bailaora asume la dirección, la coreografía, el diseño del vestuario, la iluminación... ¿Se le queda pequeña la danza a Sara Baras? "Realmente yo tenía aquí libertad para hacer lo que quisiera, para montar una zambra con un mantón muy determinado, con unas luces determinadas", responde. "Es un lío horroroso pero a la larga, la personalidad de la compañía queda muy clara en estos Sabores".

Pero esta implicación no es sinónimo de 'divismo'. "Yo no soy nada pretenciosa", defiende la artista. "Me gustan los espectáculos limpios, con una escenografía limitada, dando todo el protagonismo al sentimiento...". Respecto a la destinataria última del espectáculo, su madre Concha Baras, afirma que "no era persona cuando estrenamos el espectáculo, se hinchó a llorar porque decía que era lo más bonito que había visto en su vida".

Premio Nacional de Danza en 2003, Sara Baras ha enriquecido su carrera artística con importantes giras junto a artistas del mundo del pop, jazz y música clásica como Alejandro Sanz, Celia Cruz, Paquito D'Rivera o, Raphael, entre otros. Pero, ante todo, se sietne flamenca. "Si veo un detalle que puedo hacer flamenco e incorporarlo, por ejemplo, a una soleá, no voy a dejar de hacerlo", resalta. El Palacio de Congresos ya espera a la bailaora más mediática del momento.

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