Plácido Domingo pasa del Barroco a la copla

  • n pROYECTOS El tenor estrena ópera en el Teatro Real y prepara un disco de música popular española.

Ni viviendo dos vidas Plácido Domingo podría cantar todo lo que le gustaría, y prueba de ello es que debuta como Bajazet en la ópera Tamerlano de Händel, el papel número 127 de su carrera, poco antes del lanzamiento de su último disco, Pasión española, dedicado a la copla.

En su camerino en el Teatro Real, coliseo de donde dice que apenas ha salido desde que llegó a principios de mes a su querida ciudad natal, Madrid, Plácido Domingo explica que "nuestro cerebro trabaja una mínima parte de su capacidad". "Siempre he dicho que con esa curiosidad mía y todas las obras que hay, necesitaría vivir dos vidas y aún así no podría cantar todo lo que quiero. Cada día tengo más entusiasmo; lo único es que me paso la vida como un estudiante de universidad, con la partitura o el libro debajo del brazo", comenta el tenor, director de orquesta y gestor musical.

Lleva casi veinte días de ensayo con esta producción que cuenta con la dirección escénica de Graham Vick, con el que ya había trabajado anteriormente, y con la batuta de Paul MacCreesh, especialista en música antigua con quien se encuentra por primera vez.

Pero esta pasión no le impide amar la copla, un género que recupera con su próximo disco, Pasión española, cuyo lanzamiento está previsto en abril. El sello discográfico Deutsche Grammophon "se entusiasmó con la idea". "Pero si no hubiera encontrado una compañía, lo hubiera hecho yo, porque me apetecía", comenta.

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