"Preferí adelantarme a otros y ser yo quien regalase mi trabajo en internet"

  • Iván Ferreiro regresa esta noche a la sala Industrial Copera para presentar en directo 'Mentiroso mentiroso', un disco que habla de "lo dramático que es el ser humano" y que se puede escuchar en su página web

A punto de lanzar su primer disco sin el cobijo de Los Piratas, alguien le arrebató a Iván Ferreiro el honor de ser él el primero en mostrar su trabajo. No le ha vuelto a pasar porque, pese a quienes le han tachado de loco, unos días antes del lanzamiento de su tercer álbum, las canciones de Mentiroso mentiroso ya se podían escuchar en su página web de internet. Comprometido y firme en sus creencias, el músico gallego actúa hoy en la sala Industrial Copera para disfrutar de la intimidad que le provoca el contacto con su público cada noche de concierto.

-Empieza muy fuerte con la gira de 'Mentiroso mentiroso'. Agota entradas allá donde va y en Madrid, incluso, tuvo que cerrar dos fechas consecutivas en La Riviera...

-Es cierto que todos estamos muy contentos. Son dos horas emocionantes de concierto en las que la gente nos transmite un feedback increíble. Tratamos de poner todo en el escenario, pero la gente es quien acaba de ponerle la salsa.

-Unos días antes de salir su disco a la calle usted mismo lo colgó en su página web para que todos lo escuchasen. ¿Le han llamado ya muchas veces loco por eso?

-No creo que eso haya sido una ida de olla, sino algo muy sensato. La locura en mi caso queda estrictamente reservada al mundo de la canción. Es cierto que hay gente que no entiende ciertas cosas, pero es un problema de tiempos; estamos en un mundo cambiante y creo que la nueva radio y la mejor forma de que la gente te escuche hoy es internet.

-Y prefería que le escuchasen por medios propios que ajenos...

-Creo que el día que saliera mi disco iba a estar colgado en internet de la misma manera, así que para que lo cuelguen otros prefiero hacerlo directamente yo y, de paso, publicitarme y enseñarle a la gente lo que voy a hacer. Tengo mucha confianza en mis canciones y creo que quien las escuche va a querer tener su disco también en casa. No creo que esté regalando nada, sino más bien enseñando mi trabajo.

-De hecho, se mantiene en los puestos más altos de las listas de ventas. ¿No hay de qué temer entonces?

-Creo que la fidelidad del público es muy importante, es quien nos coloca a los músicos donde estamos. Yo trato de hacer las mejores canciones posibles, los mejores shows, ofrecer lo mejor de mí... Yo lo doy todo y espero una respuesta de los demás sin exigirla, porque pienso que debe haber una relación de causa efecto: espero que mi canción emocione a alguien y le apetezca tenerla y guardarla para siempre. Busco hacer canciones que no tengan que ver con un solo momento, sino atemporales y que le puedan servir a la gente en épocas distintas de su vida.

-Se ha tomado su tiempo para la publicación de 'Mentiroso mentiroso', ¿tan meditado está todo?

-Es que, al final, las circunstancias lo invaden todo... En este disco hay más canciones y todo él se ha hecho de forma más reflexiva, porque es la primera vez en mi vida que me encuentro con tiempo real para componer. Desde Los Piratas hacía años que no estaba centrado sólo en escribir, pero ahora he podido reflexionar sobre lo que quería contar. A veces que los discos se hacen de forma inmediata, como Las siete y media, que se escribe de hotel en hotel. Otras, compones en el salón de tu casa, con tranquilidad y con los amigos viniendo a visitarte, como ha sido este caso.

-Da la impresión de que el tiempo y la reflexión se traducen en canciones más cargadas de significado y con estructuras más complejas...

-Creo que hay un trabajo de mayor elaboración en todo. Mis dos primeros discos tienen un punto de inmediatez, una necesidad emergente de explotar. Son trabajos donde necesitábamos soltar cosas y no guardarlas ni pensar sobre ellas, como una vomitona. En Mentiroso mentiroso buscábamos la reflexión, cuestionarnos todo. La parte musical está más tratada, hay más arreglos, más sonidos, más música alrededor de los textos... En este disco la música es como un escenario, mientras que en los anteriores era algo así como el pan donde colocas el chorizo.

-¿Y qué lugar ocupa la mentira en todas esas canciones?

-La verdad y la mentira tienen que ver con el trabajo de una canción. Cuando uno hace canciones está contando cosas todo el rato y ahí encuentra aspectos que le emocionan, le parecen hermosos y le conmueven. A veces uno ni sabe bien de lo que habla en una canción porque las palabras se conjuran y se conjugan de forma sorprendente. Eso lleva a una reflexión directa sobre la verdad y la mentira; hay canciones hermosísimas en las que no se sabe muy bien de qué se habla. Entre las personas hay muchísimos malentendidos por culpa de la verdad y la mentira y, viendo los conflictos de los demás, pensé en los míos propios y en los puntosdonde me digo la verdad a mí mismo y me miento... El disco no pretende ser una tesis sobre la mentira y la verdad, sino más bien algo irónico, que cuenta por encima lo dramáticos que somos. Intento decir verdades, aunque a veces para contar una verdad hace falta mentir un poquito y adornarla.

-¿Le sorprenden las interpretaciones que hace a veces el público de las letras de sus canciones?

-Llamo Mentiroso mentiroso al disco para dejar una puerta abierta al oyente y que decida si lo que escucha es mentira o verdad. Espero que ellos sientan que les espío.

-¿Nunca ha pensado en lanzar un disco propio con colaboraciones? En este tiempo usted se ha convertido en uno de los cantantes más solicitados...

-Me encanta colaborar con otros, pero luego soy un poco pajillero a la hora de hacer mis discos. Tengo mucho tiempo para compartir con los demás y me gusta hacerlo, pero he encontrado un espacio en mi intimidad para componer donde no es fácil que entren muchas personas. No es egoísmo, sino una forma natural para contar ciertas cosas sobre mí. Soy dos cosas, a veces cantante y a veces autor, pero en ningún caso un cantautor, nunca las dos cosas a la vez. Igual que el cantante le echa morro y es capaz de abrir la boca, ponerse a cantar y soltar energía, el autor necesita para escribir la sutileza y un espacio que me cuesta mucho abrir y en el que entran muy pocas personas, como Leyva y Rubén de Pereza, Emilio Sáiz o mi hermano Amaro. Para componer uno tiene que estar en un nido, en una especie de cama; me resulta difícil hacer una canción que hable sobre mí y compartirla cantando con otro. Sólo he buscado colaboraciones cuando la canción realmente me exigía un interlocutor.

-Como hermano mayor, ¿qué le parece 'La ciudad de las agujas', el nuevo disco de Amaro?

-Es un disco que me encanta y creo que era muy necesario para Amaro. Él es un compositor brillante y un intérprete muy personal que necesita realmente grabar esas cosas y contarlas. Si no hubiera editado La ciudad de las agujas, la mitad del disco pertenecería ahora probablemente a Mentiroso mentiroso.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios